Para hacer este marinado solo hay que embadurnar las pechugas de pollo con una mezcla de huevo, perejil picado, jugo de limón y un chorrito de leche. Después, sin prisa, el pollo se deja reposar en la heladera al menos media hora para que absorban bien el sabor de la mezcla del marinado.
Ingredientes
- 3 filetes grandes de pechuga de pollo
- 1 huevo
- 1 diente de ajo
- perejil fresco picado
- 1 cucharada de jugo de limón
- 2 cucharadas de leche
- pan rallado
- sal y pimienta negra al gusto
- aceite
Para el gratinado napolitano: 200 g de tomate frito, 1 o 2 lonchas de jamón york por filete, queso mozzarella y orégano.
Preparación
- En un bol grande, mezclamos el huevo, el ajo picado, el perejil, el jugo de limón y la leche. Batimos bien para mezclar.
- Salpimentamos las pechugas de pollo por ambas caras y pintamos bien con el marinado anterior.
- Colocamos las pechugas en el bol dentro del marinado, tapamos bien y dejamos reposar al menos 30 minutos en la heladera.
- Sacamos los filetes del marinado y pasamos directamente por pan rallado presionando bien.
- Precalentamos el horno a 200 ºC.
- Colocamos papel de horno en una bandeja y repartimos una cucharada de aceite con un pincel.
- Poner los filetes empanados en la bandeja y pincelarlos ligeramente por encima con aceite para que se doren bien.
- Horneamos de 10 a 12 minutos hasta que los filetes estén dorados.
- Sacamos las milanesas del horno y cubrimos con una capa de tomate frito, espolvoreamos orégano, colocamos una o dos lonjas de jamón y mozzarella rallada al gusto.
- Volvemos a meter la bandeja en el horno hasta que el queso se funda, sacar unos 5 minutos más tarde y ¡listas para servir!



