Aunque no son médicos, su trabajo también fue fundamental en medio de la pandemia de Covid-19. En medio de la incertidumbre, trabajando desde casa y con horarios restringidos en estudios contables, asesoraban a los empresarios y particulares sobre las medidas a tomar, ya sea financieras, laborales, impositivas, económicas y sobre cómo seguir con una economía enferma, no por el virus, sino por la paralización del mercado.
El Consejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE), delegación San Francisco, cuenta con 600 matriculados en la ciudad y 800 en el departamento San Justo, mientras que en la provincia de Córdoba hay 12.000. Reúne no sólo a contadores, sino también a licenciados en Economía, Administración de Empresas y Recursos Humanos.
Los delegados del Consejo, Natalia Sapei, Fernando Rivoire, Lucrecia Amé y Susana Armando, analizaron la situación queles tocó atravesar y cómo aquel contexto se convirtió en un desafío para llevar adelante su tarea cotidiana.
«Esta situación hizo que nos replanteemos varias cosas, y resaltó el trabajo de los profesionales. Nosotros somos los que liquidamos los sueldos para los empleados de las empresas, sin nuestro trabajo no pueden cobrarlos, asesoramos a las empresas y particulares en medio de la incertidumbre», aseguró Rivoire.
Añadió al Diario la Voz de San Justo que en ese contexto surgieron muchos planteamientos ante esta situación,con más gente que necesitaba asesoramiento: «Todo esto se agravó con las pocas definiciones que tenía el Gobierno. Hubo marchas y contramarchas en las medidas que trajeron problemas e incertidumbre a los clientes y a nosotros».
De esta manera, hubo muchos empresarios «replanteándose si seguir, cerrar, despedir gente o cambiar de rubro. Eran demasiadas cosas, y por eso necesitaban el apoyo de los profesionales en Ciencias Económicas».
Las expresiones del Presidente que no cayeron bien
En aquel entonces, el presidente Alberto Fernández había señalado en una entrevista televisiva que había que evitar «mucho gasto en contadores».
Al respecto, Rivoire y Sapei habían expresado que las declaraciones del mandatario «no cayeron muy bien teniendo en cuenta la situación de incertidumbre en general, considerando que los contadores somos los que de alguna manera tenemos que interpretar todas las normativas y ponerlas en práctica, tratar de hacerlo en tiempos escasos, sin errores y con la certeza de que es lo que corresponde y sea correcto para las empresas».
«Ver que no se reconoce todo esto es algo que cae mal, más aún en un momento en que las personas ni siquiera están pensando en pagar impuestos sino en sobrevivir o mantener su empresa. Pagar impuestos es el último de los problemas, hoy en día hay otras dificultades más importantes», habían manifestado al ser consultadas.


