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Sucesos

Preventivas y discusiones legales que nos gustaría entender…

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Una audiencia que dejó mucha tela para cortar. Castellanos

Ayer en Tribunales se desarrollaron audiencias de medidas cautelares que terminaron con el decreto de prisiones preventivas para todos los imputados. Ocurre que en medio de los alegatos de parte y las decisiones, hubo encontronazos entre el juez Javier Bottero y la fiscal Mirna Segré. Y en el medio -sin necesidad- quienes acudimos a cubrir esas audiencias.

(Por Nilo Peretto) Ayer, quienes habitualmente cubrimos las audiencias que a diario se tramitan en los Tribunales locales, llegamos a dependencias de la Oficina de Gestión Judicial poco antes de las 9. Y nos fuimos alrededor de las 13. No es una queja, en absoluto. Es simplemente señalar de qué manera se desarrolla la actividad allí, sobre todo los días en que hay varias audiencias y la mayoría de ellas, con imputados acusados de numerosos hechos delictivos. Como para que se entienda, a dos acusados de la ciudad de Frontera, la fiscal Mirna Segré les endilgó quince hechos ilícitos.

Y a otros dos de Humberto Primo, el fiscal Loyola los acusó de tres sucesos. Dicho ésto quizás la información relevante para todos sería señalar qué, más allá de interpretaciones legales y de tener en cuenta los mínimos y máximos de pena para los delitos imputados; más allá de los antecedentes; más allá de los requerimientos fiscales y los reclamos de los defensores respecto de determinadas carátulas escogidas, finalmente el juez de la Investigación Penal Preparatoria, Dr. Javier Bottero, que intervino en las tres audiencias desarrolladas, decretó la preventivas de los cuatro acusados. Algunas fueron por el término de sesenta días y las restantes sin plazos.

Los primeros cruces

A “Cocoy” González (22) afincado en Frontera la fiscal Mirna Segré le imputó cuatro hechos ilícitos caratulados como Robo simple; Robo simple en grado de tentativa; Robo calificado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo corroborarse (quiere decir que no fue hallada); y Tenencia indebida de arma de guerra, todo en concurso real. Pero además, la representante del MPA le había endilgado otros ochos episodios en sede de Fiscalía y en estado de libertad.


En un momento determinado y mientras alegaba para tratar de obtener la prisión preventiva, Segré hizo referencia a los cuatro hechos imputados en Tribunales y a los ocho en Fiscalía. Allí el juez le manifestó que esos sucesos endilgados en Fiscalía no debía llevarlos a esa sala de audiencia ya que a él no le constaba ni la imputación ni las evidencias colectadas, señalándole que debía referirse exclusivamente a las acusaciones vertidas el lunes. Después vinieron otros cruces que el magistrado culminó señalando que ya había tomado una decisión instando a la fiscal a referirse exclusivamente a lo señalado.


Finalmente y tras escuchar a las partes -el defensor señalaba que los hechos imputados tenían todos una pena mínima que los convertían en excarcelables- el juez Bottero -a nuestro entender con buen criterio sobre todo por la cantidad y quizás no por la “calidad” de los hechos, decidió decretar una prisión preventiva por el término de sesenta días. Y, para que todos tengan presente las posibilidaes que le asisten, si hubiera decidido la libertad con medidas alternativas también habría actuado ajustado a derecho.

Deberían escribir…

(NP) Tras la “accidentada” audiencia y luego de firmar las actas correspondientes, las partes se retiraron de la Sala N° 1. Antes ya lo habíamos hecho los periodistas que a diario cubrimos las mismas. En la antesala estaban los efectivos policiales destinados a la custodia del lugar y también familiares del encartado. En ese momento la fiscal Segré -que estaba acompañada por personal de la Fiscalía Regional- ya hacía referencia -casi a viva voz- del supuesto “destrato” del que había resultado víctima por parte del Juez Bottero. Y a renglón seguido, dirigiéndose a los comunicadores indicó: “Ustedes deberían escribir sobre lo sucedido”.

Algunas consideraciones

Habitualmente se utiliza la palabra “destrato” como sinónimo de “trato indiferente” o “desconsiderado”, es una forma de describir una manera de atención que no llega a ser un maltrato. Si bien el sustantivo “destrato” y el verbo “destratar” no están recogidos en el Diccionario de la Real Academia Española, ambos términos respetan las reglas de formación de palabras en español y son de uso extendido en Argentina con el significado de ‘trato desconsiderado’, equivalente a “maltrato”, y ‘tratar desconsideradamente’, equivalente a “maltratar”.

Nuestra opinión

Tras lo anterior, decimos que estamos absolutamente seguros que no hubo -al menos en nuestro leal saber y entender- un “destrato” por parte del Juez hacia la fiscal. Siempre segun ese leal saber y entender no hubo un trato indiferente o desconsiderado. Y tampoco notamos -al menos yo- que el juez haya tratado sido irrespetuoso con la fiscal.
Lo demás -el hecho de pretender asociar algunas cuestiones a situaciones laborales y personales del juez con una de las partes, ya corre exclusivamente por cuenta de la Dra. Segré.

Resortes legales

Siempre -reiteramos- segun nuestro leal saber y entender, consideramos que si la doctora Segré supone que hay de parte del juez Javier Bottero una actitud de “destrato”, “maltrato”, o como quiera mencionarse hacia su persona o hacia su figura, seguramente cuenta con los canales legales para denunciarlo e iniciar las acciones que correspondan sin pretender que otros lo hagan por ella. En nuestro caso nunca le diríamos a un fiscal cómo llevar adelante una investigación. Por ello nos parece demasiado osado que un fiscal -aunque sólo sea conminándos a escribir- nos señale cómo debemos hacer nuestro trabajo.

Urge una solución

Hay cuestiones que son indefendibles. El edificio de Tribunales de calle Alvear donde funciona la Oficina de Gestión Judicial -recientemente remodelado- aparece como obsoleto, más allá de la inversión concretada. En principio esa remodelación -vaya a saber por qué- no contempló una sala en la que los defensores puedan conferenciar con sus clientes. Deben hacerlo o en las salas de audiencias si es que éstas están desocupadas o donde puedan si es que las mismas están ocupadas.


Además tanto la Sala N° 1 como la N° 2 son demasiado pequeñas para albergar a personal de la OGJ; Juez; fiscales con sus colaboradores; defensores con sus acompañantes; familiares de los imputados; víctimas; periodistas y personal de seguridad. Hace algunos días, en ocasión de desarrollarse una audiencia de revisión de prisión preventiva por un hecho de homicidio con personas muy conocidas en la ciudad, los periodistas debieron quedarse en la antesala con la puerta abierta con lo que ésto significa sin pensar siquiera por un instante en el tema seguridad.


Rafaela merece indudablemente un Centro de Justicia Penal en el que “convivan” jueces, fiscales y defensores. Está construído y en funcionamiento el de Rosario; están en construcción los de Santa Fe, San Cristóbal, Reconquista, Venado Tuerto y Villa Constitución. Por si todo ésto fuera poco, el despacho de los jueces está al “alcance” de cualquiera, Por eso cuando la fiscal Segré hablaba sobre el supuesto “destrato” del juez, éste la estaba escuchando porque solo hay como separación una “pared” de vidrio fino que lejos está de ser una medida de seguridad apropiada.

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