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Cultura

Principales ciudades de la provincia de Cuneo

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Fossano (Fossan [fŠ’saK] en piemontés) tiene 33.850 habitantes. Es la cuarta comuna (municipio) más poblada de la provincia después de Cuneo, Alba y Bra. Según la tradición popular, el nombre deriva de la palabra foso, fossà en piamontés, de donde fossan, habitante del foso, por un foso excavado en el pasado alrededor del centro habitado.
La ciudad está situada en una colina adyacente al río Stura. Hoy el núcleo principal se articula en dos niveles: Fossano alta, que incluye Borgo Piazza y Borgo Vecchio, que constituyen el centro histórico, Borgo Salice y Borgo Nuovo, barrios nacidos después de la posguerra y Fossano Baja, dividido en Borgo San Bernardo y Borgo Sant’Antonio, ubicado en una depresión delimitada por la colina del Coniolo. Borgo Romanisio (compuesto por las numerosas fracciones de Fossano).
Las fracciones son: Boschetti, Cussanio, Gerbo, Loreto, Maddalene, Mellea, Murazzo, Piovani, Sant’ Antonio Baligio, San Lorenzo, Santa Lucia, San Martino, San Sebastiano, San Vittore, Tagliata.
La ciudad de Fossano nació oficialmente el 7 de diciembre de 1236 por una liga de campesinos que se asentaron en la colina para luchar contra la ciudad de Asti, si bien algunos descubrimientos recientes de cerámicas, ocurridos durante la remodelación de edificios en el centro histórico, sugerirían que la meseta de Fossano haya sido ya ocupada por una población hábil en metalúrgica y cerámica, en la época prerromana, alrededor del 800 A.C. La ciudad surgió en una posición privilegiada tanto desde el punto de vista político como comercial.
Después de breves períodos de ocupación angevina y por el Marquesado de Saluzzo, Fossano quedó bajo el control de Filippo I d’Acaja, relacionado con la familia Saboya, quien en 1324 comenzó la construcción del castillo-fortaleza y de las murallas de la ciudad (una verdadera tenaza que rodeaba el centro histórico actual), que se terminaron ocho años más tarde.
Después de un largo período de dominación francesa, Fossano se liberó solo con la Paz de Chateau-Cambrésis, y finalmente alcanzó el período de máximo esplendor en los siglos XVII y XVIII, cuando Emanuele Filiberto de Saboya trasladó su corte a Fossano y dio, en toda la ciudad, un febril desarrollo edilicio y comercial. En 1562, por la lealtad mostrada, Fossano fue erigida en ciudad con el lema «Fidelitatis insigna». Desde entonces, comenzó un período difícil para Fossano, que culminó con la batalla de Staffarda. Sin embargo, las dificultades continuaron casi hasta nuestros días, pasando por el largo período de dominación francesa y luego el régimen fascista, del cual Fossano solo se liberó el 30 de abril de 1945.
Gran parte de la historia de Fossano gira en torno a sus fortificaciones, centro neurálgico de la vida de la ciudad durante siglos. Entre 1860-77 casi todas las murallas de la ciudad son demolidas.
El centro histórico de Fossano se divide en dos partes: Borgo Piazza (Barrio Plaza), que se desarrolló entre el 1400 y el 1700 y Borgo Vecchio (Barrio Viejo), el núcleo original de la ciudad, que data de la Edad Media. Rico en palacios medievales, renacentistas y barrocos, se caracteriza por la presencia de arcadas, que flanquean por completo Via Roma y también se desarrollan a lo largo de otras calles del centro.
Por el lado este, el centro histórico está bordeado por el Viale Mellano, un paseo peatonal que ofrece una vista magnífica de las Langhe.

Viale Mellano

Desde el Borgo Vecchio se puede acceder, a través de pequeñas calles laterales, al Viale Mellano, que comienza en la Piazza Vittorio Veneto, en la entrada del centro histórico, y termina cerca de la Piazza d’armi. En un sendero totalmente peatonal, de 780 metros de largo, el lugar más apropiado para que los fossanenses se encuentren, socialicen y disfruten de la vista incomparable que se destaca en el horizonte, desde las colinas de la Langa hasta la cordillera de los Alpes Marítimos.
La balaustrada que enmarca todo el tramo, recientemente restaurada, sigue desde arriba el curso natural del lecho del río Stura, en una alternancia de áreas boscosas y verdes prados. Los espacios de juego para niños, las estructuras para realizar una pausa, ubicadas en los puntos de observación más estratégicos y el cuadrante solar «humano», que utiliza la sombra del cuerpo para indicar la hora diurna, son algunos de los elementos de un agradable y relajante recorrido.
Por el lado occidental se puede disfrutar del panorama de los Alpes, dominado por el Monviso.

Via Roma

La antigua Via Maestra corre recta en el corazón de la ciudad. Flanqueada por un recorrido de arcadas, algunas medievales, es un lugar para pasear y encontrarse en las famosas pastelerías locales y en sus negocios históricos.
Todos los miércoles por la mañana se convierte en una zona peatonal para albergar el centenario mercado, y el primer domingo de mayo hospeda la exposición de más de quinientos retratos de ciudadanos benefactores, desde el 1700 hasta el presente, que ofrecen un recorrido visual de la historia de la vestimenta típica y del arte figurativo único en su tipo.
Algunos de los palacios más elegantes están en esta calle, come el Palacio Celebrini della Predosa, Palacio Pittatore, el Palazzo Burgos, sede del Instituto Musical Baravalle, Palazzo Righini, Palazzo Santa Giulia.

Palacio Tesauro di Meano

Perteneciente a los condes de Tesauro, se remonta a finales de la Edad Media. Contenía espléndidas bóvedas y sobrepuertas, pero fue devastado y hoy está a punto de ser recuperado. En el último piso, las columnitas testimonian un antiguo balcón. En el primer piso, la última ventana a la derecha, era una abertura distinta. Ya restaurado en 1800 es uno de los palacios más antiguos de Fossano.

Palazzo Daviso di Charvensod

Se remonta al siglo XVI y se completó en el siglo XVIII, pero la estructura es mucho más antigua, como lo demuestran las pinturas en témpera que emergieron en la fachada, de un artista desconocido, que datan de principios del 1600. Es el palacio más hermoso de Fossano. Es un valioso testimonio del barroco piamontés que enfrenta la noble austeridad de otras residencias aristocráticas.
Imponente y elegante, el palacio fue el hogar de una de las principales familias patricias de Fossano, los condes Bava de San Paolo y luego pasó a los barones Daviso di Charvensod, cuyo escudo de armas aún se encuentra en la fachada oeste del patio interior del 1500. La importante fachada sobre Via Roma es obra de Francesco Gallo y se caracteriza por la presencia de majestuosas torres sobresalientes. El diseño de la fachada en la Contrada del Gonfalone di Gesù, la actual calle Merlo, lleva la firma de Vittone.
Destacan los salones de honor, adornados con ciclos pictóricos de tema mitológico y los alegóricos frescos en el patio, testimonio de la época en que la residencia fue, a partir de 1777, la sede de la Real Academia de Bellas Artes y Filosofía, reconocida en 1787 por el rey Vittorio Amedeo III. De indudable prestigio, el salón de fiestas del 1700.
La fachada que ahora es tan austera no era así: hace treinta años, la roseta de estuco que estaba sobre la entrada que daba acceso a la Casa fue borrada.
En posición central, dominan la plaza de la Catedral el edificio del Ayuntamiento y el del Comandante de la Ciudad.

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