Gaggiotti Inmobiliaria celebra este año sus 80 años de trayectoria en Rafaela, una historia que comenzó en 1946 con Tranquilo Gaggiotti y que hoy transita su cuarta generación familiar. En diálogo con Diario CASTELLANOS, Germán y Luis Gaggiotti repasaron los orígenes de la empresa, los valores que sostuvieron su recorrido y los desafíos de una actividad atravesada por los cambios tecnológicos y el crecimiento de la ciudad.
En el marco de los festejos, el viernes 6 de noviembre la firma abrió las puertas de sus instalaciones para celebrar el aniversario. Además, junto al Museo de la Fotografía y la revista El Satélite, presentará la muestra “Memoria Urbana”, una selección de fotografías históricas pertenecientes a la Colección Lencioni, registradas durante las primeras cuatro décadas del siglo XX.
La exposición podrá visitarse desde el martes 10 hasta el viernes 27 de noviembre, en horario comercial, en Casa Ruiz, edificio que forma parte del patrimonio histórico de la ciudad y está integrado a las instalaciones de Gaggiotti Inmobiliaria. La propuesta se suma a los festejos por los 145 años de Rafaela y permitirá recuperar, a través de imágenes, parte de la memoria urbana local.

Una historia que comenzó en 1946
El aniversario también significó una oportunidad para reconstruir los orígenes de la empresa. Según explicó Germán Gaggiotti, fue a partir de una investigación familiar que descubrieron que su abuelo, Tranquilo, había iniciado formalmente la actividad inmobiliaria en 1946, una fecha que hasta hace poco desconocían. “Cuatro generaciones de una empresa realmente enorgullece”, expresó. En ese sentido, destacó la incorporación de Piero, hijo de su hermano, y de Federica, su hija, con quienes actualmente comparten la conducción de la firma.
El empresario contó que aquel hallazgo los llevó a revisar la historia familiar y a reconocer que la trayectoria de la inmobiliaria era más extensa de lo que inicialmente suponían. “Tuvimos que escribir la historia de nuevo y por eso llegamos a los 80 años de este año”, señaló.
Tranquilo Gaggiotti había llegado desde Italia en 1904, cuando tenía 14 años, y décadas después dio inicio a la inmobiliaria. En sus comienzos, la actividad se desarrollaba en una pequeña oficina, con la colaboración de su hijo, quien por entonces trabajaba en el Banco Provincia y por las tardes lo ayudaba en el emprendimiento.
La recuperación de esos antecedentes le otorga un sentido especial a la celebración y se vincula con la propuesta de la muestra: volver sobre las primeras décadas del siglo XX para poner en diálogo la historia familiar con la de Rafaela.
Los valores que sostienen cuatro generaciones
Al repasar el presente de la firma, Germán destacó la importancia de conservar los principios que acompañaron a la empresa durante sus distintas etapas. La seriedad, la rectitud, el compromiso y el valor de la palabra aparecen, según explicó, como pilares para sostener una actividad a lo largo de ocho décadas.
“La palabra vale más que la firma”, sostuvo. Para Germán, la permanencia de esos valores debe complementarse con la incorporación de nuevas herramientas y la actualización constante de las formas de trabajo.
En ese sentido, trazó una comparación entre los medios de comunicación de otras épocas y los actuales. Recordó que su padre publicaba páginas completas en los diarios locales con las propiedades disponibles en la ciudad y descripciones detalladas de las casas, los terrenos y sus comodidades.
Aquellas publicaciones, explicó, cumplían una función semejante a la que hoy tienen los sitios web. Aunque todavía no incluían fotografías, permitían acercar a los lectores información sobre la oferta inmobiliaria.
La transformación de esos canales resume uno de los desafíos que identificó para la empresa: conservar los principios que marcaron su trayectoria y, al mismo tiempo, adaptarse a las nuevas tecnologías y modalidades de comunicación.
Una tradición de participación institucional
Por su parte, Luis Gaggiotti puso el acento en el profesionalismo, la actualización permanente respecto de los valores del mercado, la honestidad y la responsabilidad en los negocios, junto con la participación institucional.
Destacó que el involucramiento de la familia con las instituciones de Rafaela forma parte de una tradición que comenzó con su abuelo, quien, según recordó, figura como socio fundador del Centro Comercial en el acta número uno. Esa vinculación continuó en las generaciones siguientes, a través de distintas responsabilidades institucionales.
En su caso, explicó que su actividad lo mantiene ligado a la Comisión de Desarrollo y a las cuestiones relacionadas con el crecimiento y el progreso de la ciudad.
Desde esa perspectiva, la tarea inmobiliaria no se limita a la intermediación en operaciones particulares, sino que también se vincula con las discusiones sobre el desarrollo urbano, las necesidades de los distintos sectores y las posibilidades de expansión de Rafaela.
El oeste y el sur, entre los nuevos horizontes
El desarrollo urbano y las nuevas oportunidades inmobiliarias también forman parte de los desafíos de la empresa. Luis consideró que Rafaela atraviesa una transformación en sus áreas de crecimiento, con una mayor proyección hacia el oeste y potencial de expansión en el sector sur.
En particular, señaló que el oeste ganó protagonismo a partir de los nuevos estadios, el microestadio, las universidades y el Distrito Joven. En ese contexto, mencionó a Puebla entre los desarrollos que la inmobiliaria ofrece y acompaña actualmente.
“Uno tiene que estar permanentemente actualizado, buscar nuevos horizontes, porque nosotros vendemos servicios”, sostuvo al referirse a la necesidad de generar propuestas y atender los cambios de la ciudad y del mercado.
La mirada también alcanza al sur. En ese marco, adelantó que trabajan en un proyecto comercial mixto para el sector de las quintas, con referencias a Villa Los Álamos y Villa del Club.
Según explicó, la iniciativa busca acercar servicios y opciones de abastecimiento a los vecinos, de manera que puedan resolver más necesidades en el propio sector, sin trasladarse permanentemente hacia otros puntos de la ciudad.
De esta manera, los 80 años de Gaggiotti Inmobiliaria encuentran a la empresa con la mirada puesta tanto en su historia como en las transformaciones de Rafaela. Con la cuarta generación incorporada a la actividad, la firma procura sostener el legado familiar y acompañar las nuevas dinámicas del desarrollo urbano y comercial.
El cierre de la charla dejó expresado el deseo de seguir construyendo ese recorrido: “Vamos por los 100, como mínimo”.








