El empate sin goles ante Patronato marcó el cierre de la temporada para Atlético de Rafaela y también abrió un nuevo capítulo en la situación de Martiniano Moreno. El delantero utilizó sus redes sociales para publicar un mensaje de despedida en el que agradeció a sus compañeros, cuerpos técnicos, trabajadores del club e hinchas, aunque también dejó en claro diferencias con la actual gestión.
En su publicación, Moreno hizo referencia a diferencias profesionales y personales con el presidente Francisco Paravano y algunos integrantes de la Comisión Directiva, y expresó que, bajo las actuales condiciones, no tendría intenciones de volver a vestir la camiseta de Atlético. Un mensaje que generó repercusiones por el momento y la forma elegida para comunicar su postura.
Sin embargo, la situación contractual del futbolista presenta un escenario diferente al que podría desprenderse de su publicación. Desde la dirigencia de Atlético le confirmaron a CASTELLANOS que el jugador tiene un contrato firmado y que la institución cuenta con una opción de compra que hará efectiva, una operación que, según indicaron, ya estaría acordada.
La ejecución de esa cláusula activará un nuevo vínculo por dos temporadas, con una mejora salarial para el delantero. De acuerdo con la información brindada por la dirigencia, la documentación correspondiente ya se encuentra firmada, por lo que Atlético considera que Moreno continuará ligado contractualmente a la institución hasta 2028.
En ese sentido, desde el club entienden que existe una diferencia entre la postura que manifiesta el jugador y los compromisos contractuales asumidos. La situación podría estar vinculada a una interpretación distinta de los alcances del acuerdo firmado, ya que, según la dirigencia, las condiciones para extender el vínculo están establecidas y la institución hará uso de ellas.
Así, el cierre del año deportivo dejó planteada una situación que excede lo futbolístico. Mientras el jugador hizo pública su intención de no continuar, desde Atlético sostienen que el vínculo está firmado y que harán valer las condiciones acordadas. Resta saber cómo evolucionará el conflicto y si las partes podrán encontrar una salida.



