“Hoy, más que nunca, estoy orgulloso de ser rafaelino y de ser santafesino”. Con esa frase, Leonardo Viotti comenzó su discurso durante la inauguración del nuevo Microestadio, una de las principales infraestructuras construidas en Rafaela para los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
El intendente recordó que, cuando comenzaron a proyectarse las obras que recibirían a la competencia internacional, existían dudas sobre la posibilidad de concretarlas dentro de los plazos previstos. “Muchos nos decían ‘no van a llegar, no van a poder, eso no va a ocurrir’. Miren lo que es esto, parece salido de una película y lo tenemos acá en Rafaela”, expresó.
Viotti atribuyó el resultado al trabajo conjunto entre Provincia, Municipio, sector privado y las diferentes instituciones involucradas. Sobre el Microestadio, sostuvo que se trata de “un estadio de primer nivel mundial” que la ciudad necesitaba y que ahora pasará a formar parte de su infraestructura permanente.
Más de $49.000 millones en infraestructura
Más allá de la inauguración del edificio, el intendente buscó dimensionar el impacto general que tuvieron los Juegos sobre Rafaela.
Según precisó, las inversiones realizadas superan los $49.000 millones, contemplando no solamente los nuevos escenarios deportivos, sino también numerosas intervenciones urbanas.
Al Microestadio se suman el nuevo Velódromo cubierto y el Invencible BMX Park, pero Viotti remarcó que el legado excede ampliamente a esos espacios. Entre las intervenciones mencionó alrededor de 40 cuadras de pavimento, 3,5 kilómetros de ciclovía, nueva iluminación, parques, infraestructura hídrica, lagunas de retardo, rotondas y mejoras en distintos sectores.
“Los Juegos Suramericanos en Rafaela son mucho más que los estadios. Es todo esto que queda y viene a hacer crecer nuestra ciudad”, resumió.
El mandatario local puso como ejemplo la nueva ciclovía y los pavimentos del oeste, que ya comenzaron a ser utilizados diariamente por trabajadores que se trasladan hacia el Parque Industrial y por familias que recorren el sector durante los fines de semana.
Más de 2.000 puestos de trabajo
Otro de los datos que Viotti destacó fue el movimiento económico provocado por las obras durante los últimos dos años.
De acuerdo con las cifras brindadas durante su discurso, la ejecución de la infraestructura generó 700 puestos de trabajo directos. A partir de allí, estimó otros dos empleos indirectos por cada puesto directo, llevando el impacto total a más de 2.000 fuentes laborales.
“El trabajo impacta de manera directa sobre la economía local y nuestra gente. Eso también ha generado un impacto directo y hay que resaltarlo”, señaló.
Para Viotti, ese movimiento no finalizará con las obras. La intención del Municipio es aprovechar la nueva infraestructura para consolidar a Rafaela como una ciudad receptora de competencias, espectáculos y eventos de diferentes características.
“Cada evento que transcurre es gente que viene a la ciudad a consumir, que llena los hoteles, que llena los bares, que conoce la ciudad y viene a invertir”, manifestó. En ese sentido, vinculó directamente la realización de eventos con la posibilidad de generar actividad económica y nuevos puestos de trabajo.
La transformación de un sector de Rafaela
Viotti también recordó cómo se consiguieron los terrenos necesarios para levantar parte de la infraestructura. En el caso del Microestadio, señaló que la ciudad no disponía de un predio público con las características requeridas cuando el gobernador comunicó la decisión de construirlo.
Fue entonces cuando comenzó la búsqueda de alternativas junto al sector privado hasta alcanzar un acuerdo que permitió disponer del espacio. “Encontramos un esquema en donde a él le servía para el desarrollo que la familia tenía pensado para estas tierras y a nosotros nos servía. Y miren lo que hemos logrado”, expresó, en referencia al aporte de Juan Lagrutta.
También mencionó el proceso atravesado para desarrollar el sector del Velódromo, donde se combinaron las nuevas instalaciones deportivas con infraestructura hídrica y terrenos destinados al club 9 de Julio.
“Lugares que hasta hace poco eran campo, eran laguna, parecía que no eran la ciudad de Rafaela. Miren lo que hemos construido”, destacó.
Un legado que comienza después de los Juegos
Con los Juegos Suramericanos a pocos días de comenzar, Viotti planteó que las inversiones realizadas deben entenderse como parte de una transformación que continuará mucho después del cierre de la competencia.
Los nuevos escenarios deportivos, las calles, ciclovías, espacios públicos y obras complementarias pasarán a formar parte de la infraestructura cotidiana de Rafaela y, al mismo tiempo, permitirán buscar nuevas competencias y acontecimientos de alcance provincial, nacional e internacional.
“Nosotros, los rafaelinos, sabemos de trabajar, sabemos de soñar, sabemos de esforzarnos para cumplir esos sueños”, sostuvo.
Y cerró convocando a la comunidad a apropiarse de lo construido: “A disfrutar, a ser parte de esto, a ser parte de los Juegos Suramericanos y a sentirnos todos los días cada vez más orgullosos de ser rafaelinos”.



