La crisis que atraviesa Lácteos Verónica sumó este miércoles un nuevo capítulo con la movilización de trabajadores frente a los Tribunales de Rafaela, donde volvieron a reclamar el pago de salarios adeudados, la continuidad laboral y una intervención más rápida de la Justicia ante la situación que afecta a cientos de familias de la región.
En ese marco, el trabajador Ángel Villarroel aclaró que el reclamo impulsado durante la jornada estuvo dirigido específicamente a la Justicia Penal y diferenciado de las acciones judiciales ya iniciadas por los haberes impagos.
“Acá hay dos temas distintos. Nosotros ya iniciamos los juicios por los salarios y aguinaldos adeudados, pero hoy estamos manifestándonos para que la Justicia Penal acelere la situación. Queremos que actúe, que cite a los responsables y que avance porque hace seis meses que estamos viviendo esta realidad”, expresó.
Según explicó, los trabajadores llevaron un petitorio firmado por empleados y familiares para presentar ante la Fiscalía con el objetivo de solicitar una mayor celeridad en las investigaciones.
“Nos han abandonado. Los tiempos son cada vez más largos y cada vez más perjudiciales para nosotros. No tenemos experiencia en este tipo de situaciones, pero estamos llegando a un límite”, afirmó.
Villarroel también reveló que, según la información que recibieron recientemente, distintos organismos provinciales estarían trabajando en alternativas que incluirían una posible expropiación para preservar las fuentes laborales. Sin embargo, insistió en que los trabajadores necesitan respuestas urgentes.
Trabajadores de Lácteos Verónica se movilizaron frente a Tribunales y reclamaron respuestas
“Queremos que la Justicia se acople a esta situación para acortar los tiempos. Nosotros no queremos tomar medidas extremas, pero si nadie nos escucha vamos a terminar bloqueando los tambos de esta gente”, advirtió.
En ese sentido, cuestionó duramente a los propietarios de la firma al señalar una situación que consideran incomprensible.
“Las plantas están paradas por falta de materia prima y, sin embargo, los dueños producen cerca de 100.000 litros diarios de leche que no están llevando a sus propias plantas. Es algo que no se entiende”, sostuvo.
El duro diagnóstico de Atilra
Junto a los trabajadores estuvo presente el secretario general de Atilra, Domingo Posetto, quien volvió a cargar contra la familia Espiñeira, propietaria de la empresa.
“Los compañeros están masticando la cuota amarga de no tener lo necesario para llevar alimentos a sus hogares. Nosotros conocemos a los Espiñeira desde hace muchísimos años y nunca fueron gente de palabra, mucho menos ahora cuando se han apropiado de las acreencias de los trabajadores y no las están devolviendo”, afirmó.
Consultado sobre las perspectivas de resolución del conflicto, Posetto reconoció que resulta imposible anticipar qué ocurrirá.

“Es imposible hacer futurología con Espiñeira. Hemos tenido experiencias con otras empresas que cerraron, pero donde al menos existía diálogo y se podían encontrar soluciones. Acá no ocurre eso”, manifestó.
El dirigente gremial recordó que la última instancia de negociación se produjo junto al Ministerio de Trabajo de Santa Fe, cuando se permitió que algunas plantas continuaran operando bajo la modalidad de fason.
“Se les dio la posibilidad de trabajar. La planta de Lehmann recibió leche hasta el 31 de enero y después nunca más. Los Espiñeira son esto que se está viendo hoy: no les importa la situación de los trabajadores ni de esta fábrica ni de ninguna otra”, disparó.
Posetto también confirmó que el gremio ya inició acciones legales por salarios adeudados. Según detalló, unos 20 trabajadores están representados por abogados de Atilra en demandas contra la empresa, mientras que desconoce la situación procesal del resto de los más de 80 empleados de la planta de Lehmann. A ello se suman más de 60 presentaciones realizadas por trabajadores de la planta de Suardi.
Un conflicto sin respuestas
La situación de Lácteos Verónica continúa agravándose mientras las plantas permanecen prácticamente paralizadas y los trabajadores acumulan meses sin percibir salarios ni aguinaldos.
Sin novedades concretas por parte de la empresa y con los propietarios sin apariciones públicas, los empleados buscan ahora que la Justicia acelere las investigaciones y avance sobre las responsabilidades empresariales.
Mientras tanto, en localidades como Lehmann, Suardi y Totoras crece la preocupación por el impacto social y económico que genera la crisis de una de las firmas lácteas más tradicionales de la provincia, cuyo futuro sigue envuelto en una profunda incertidumbre.



