Este martes por la mañana, en la sala de reuniones de la Secretaría de Hacienda y Finanzas, se llevó a cabo la apertura de sobres de la licitación pública para la compra de alimentos secos, en el marco del programa de asistencia alimentaria que sostiene el Gobierno municipal.
La secretaria de Hacienda y Finanzas, Silvina Bravino, destacó la importancia del proceso: “Hace muchos años que no se producían este tipo de licitaciones para alimentos. Veníamos trabajando con un sistema de compra directa, pero en esta oportunidad dimos un paso hacia la regularización con una licitación pública”.
El presupuesto oficial se fijó en $793 millones y se recibieron dos propuestas, una por más de $1.000 millones y otra cotizada por ítem. Una de las empresas oferentes es local, mientras que la otra proviene de fuera de la ciudad. Ambas pasarán ahora por la instancia de evaluación técnica.
Por su parte, el secretario de Salud y Desarrollo Humano, Gabriel Cáceres, remarcó que este proceso significa “un cambio en la manera de garantizar la asistencia alimentaria”. En ese sentido, sostuvo, “Lo técnico lo lleva adelante el área de Hacienda, pero nuestra mirada está puesta en asegurar que el derecho alimentario se cumpla, que la calidad del producto sea la adecuada y que la provisión llegue a cada uno de nuestros ciudadanos”.
Cáceres recordó que desde 2018 no se realizaban licitaciones de este tipo y que este paso permite “regularizar un sistema de compras que en los últimos años se venía manejando de manera distinta”. Además, adelantó, “Estamos próximos a iniciar también la licitación de alimentos frescos, que será la primera en la historia del Municipio para esa línea de productos”.
El funcionario destacó que este proceso también significa cumplir compromisos de gestión, “Necesitábamos un poco de tiempo para cerrar el proyecto de relevamiento que teníamos y finalmente fue menos de lo previsto. Hoy estamos en condiciones de avanzar con un mecanismo transparente, ordenado y previsible”.
En cuanto al destino de los alimentos, Cáceres precisó: “Estos módulos están dirigidos a los sectores más vulnerables que cumplen requisitos específicos. La provisión se gestiona desde nuestra oficina de Santos Vega, que realiza un refuerzo alimentario durante la segunda quincena de cada mes, mediante cajas o módulos que llegan a los hogares que lo necesitan”.
Finalmente, señaló que los relevamientos en curso muestran un aumento en la demanda, “Estamos cerrando el informe del barrio Monseñor Zaspe, que evidencia un crecimiento sostenido en la necesidad de alimentos frescos. En los próximos días tendremos los datos definitivos, pero lo que ya sabemos es que este paso era necesario y urgente”.



