«Los colores de esta película son los de la última hora de la tarde: naranja, beige, marrón, rosa. El rosa de la carne desangrada, el rosa cadáver. Están tan delicadamente modulados… que el romance y la putrefacción son la misma cosa».
Pauline Kael, sobre el trabajo fotográfico de Vittorio Storaro para la película «Último tango en París» (1972, Bernardo Bertolucci)


