La transformación de una economía no se mide únicamente por la evolución de sus indicadores generales, sino también por la manera en que sus consecuencias alcanzan a las empresas, los trabajadores y las familias. Esa distancia entre el ordenamiento macroeconómico y las dificultades cotidianas atravesó la conversación que Diario CASTELLANOS mantuvo con Bryan Mayer, periodista, exfuncionario nacional y referente de La Libertad Avanza en Rafaela, durante la Muestra Industrial «En el Centro de Todo».
Con una mirada favorable al rumbo impulsado por el presidente Javier Milei, Mayer defendió las reformas económicas nacionales, aunque reconoció que sus efectos todavía representan un esfuerzo considerable para distintos sectores de la sociedad.
Su análisis comenzó con una valoración de la iniciativa empresarial que permitió concretar la muestra, a la que consideró una expresión de la capacidad del sector privado para generar oportunidades incluso en contextos adversos. “Creo que ese es el ejemplo que tenemos que tomar del sector privado, del sector productivo, ya sea comercial, industrial o agropecuario. La situación económica, social o política puede estar mejor o peor, pero ellos salen adelante. Quienes tienen responsabilidades con empleados deben pagar los sueldos a fin de mes y quienes cobran esos sueldos tienen que cumplir todos los días con su trabajo. No hay excusas”, expresó.
El desarrollo regional y las responsabilidades del Estado
Al abordar las posibilidades de crecimiento de Rafaela y su región, Mayer destacó las oportunidades vinculadas con el desarrollo energético y minero, especialmente por la participación que pueden alcanzar las empresas industriales y proveedoras de servicios.
En ese sentido, sostuvo que proyectos como Vaca Muerta representan una oportunidad que excede ampliamente los territorios donde se desarrollan las actividades extractivas, debido a la demanda de tecnología, equipamiento y servicios especializados.
Sin embargo, consideró que el aprovechamiento de ese potencial requiere una mayor coordinación tributaria entre los distintos niveles del Estado.
«Si el Gobierno nacional quita impuestos, pero después viene el Gobierno provincial y crea otros, o tenemos municipios como Rafaela que pretenden aumentar entre un 200 y un 300% la tasa municipal, lo que se beneficia por un lado termina perdiéndose por otro», cuestionó.
El referente libertario también apuntó contra el Derecho de Registro e Inspección, al considerar distorsivo que su cálculo esté vinculado con la facturación empresarial, independientemente de los resultados económicos obtenidos.
Sus declaraciones reflejan una de las principales posiciones que el espacio político sostiene en materia económica: reducir la intervención tributaria sobre la actividad privada para favorecer la inversión y la competitividad.
El costo social de la transformación económica
El tramo más significativo de la entrevista surgió al abordar las dificultades que persisten en el mercado laboral, la caída del consumo y la distancia entre la estabilización de algunas variables macroeconómicas y la realidad cotidiana.
Mayer reconoció esas tensiones, aunque las interpretó como parte de un proceso de transformación estructural que, según su perspectiva, necesita más tiempo para consolidarse.”El Gobierno nacional es muy consciente de esto y también tiene la sensibilidad necesaria para entender que uno a veces habla desde la política dando conceptos y parece que se abstrae de la realidad del que lo está padeciendo», manifestó.
Para fundamentar esa posición, apeló a su trayectoria personal y a sus vínculos con el sector productivo rafaelino, recordando que creció en una familia relacionada con la actividad tambera y que mantiene contacto permanente con trabajadores y empresas de la ciudad. “Soy consciente de lo que estamos hablando y de cómo ellos lo padecen. Pero esto es una foto de una película que viene de hace muchísimo tiempo, de décadas, y todavía necesita más tiempo para terminar de consolidar los cambios que son necesarios”, explicó.
Desde esa interpretación, Mayer definió el escenario actual como un proceso de sinceramiento de la economía, caracterizado por la eliminación de subsidios, la revisión del gasto público y la búsqueda de condiciones que permitan recuperar la confianza de los inversores.
También sostuvo que las dificultades actuales no deberían conducir a retomar políticas económicas que considera responsables de los desequilibrios acumulados durante las últimas décadas. “Cuesta, uno lo reconoce y trata de dar paliativos en el medio. Pero ese reconocimiento de lo grave que algunos están pasando no puede ser la excusa para recaer otra vez en esas recetas que nos trajeron hasta donde estamos”, afirmó.
La definición final sintetizó su posicionamiento frente al presente económico argentino: “Pese a que se está haciendo un sacrificio, es un sacrificio útil. Tiene un objetivo por delante, que es sacar el país adelante”.
Así, Mayer planteó una defensa del rumbo nacional que combina el reconocimiento de las dificultades actuales con la expectativa de una recuperación futura. Una perspectiva que, en el contexto industrial rafaelino, vuelve a colocar en el centro del debate la relación entre estabilidad económica, competitividad empresarial y bienestar social.
Una agenda que vinculó legislación, financiamiento e infraestructura
La jornada comenzó con la exposición de Alfredo Sebastián Segado, especialista en Derecho Laboral, Administrativo y Procesal Penal, quien abordó los principales cambios de la reforma y las características del Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
Posteriormente participaron Claudio César Russo, director regional de la Secretaría de Trabajo, y Eduardo Miño, con una presentación centrada en los programas de empleo, capacitación y crédito fiscal. La agenda incluyó además la intervención de representantes del Banco Nación, quienes informaron sobre alternativas de financiamiento y beneficios destinados a empresas que se incorporen al FAL.
El encuentro contempló también un segundo bloque dedicado a la infraestructura vial, con la participación de Gastón Bruno, director del Distrito 7 de Vialidad Nacional, para abordar la situación de las obras sobre la ruta nacional 34.
Más allá de la diversidad de temas, la actividad dejó planteado un desafío común para el sector productivo rafaelino: transformar los instrumentos normativos, los incentivos económicos y las políticas de formación en oportunidades concretas de desarrollo. Una tarea que, como remarcó Miño, requiere que las empresas conozcan las herramientas disponibles y asuman un papel activo en la generación de empleo formal.



