Hasta 1930 la pelota de fútbol tenia un tiento de cuero que la ‘cerraba’ pero que la dejaba un poco deforme, además de que podía lastimar al cabecearla o en su contacto fuerte.
En Bell Ville (Córdoba) 3 amigos: Romano Polo, Antonio Tossolini y Juan Valbonesi, lograron inventar una pelota sin tiento, con costuras invisibles y con una válvula para inflarla. Pudieron patentarla en 1931 y se puede decir que hicieron algo simple y revolucionario: inventaron la Superball.
En 1936 la AFA la aprobó oficialmente y la FIFA la adoptó para el mundial de Francia 1938.



