Ingredientes:
- 125 gramos de harina 0000
- 125 gramos de harina 000
- 5 gramos de levadura seca
- 1 huevo
- 50 mililitros de leche
- 60 gramos de manteca
- 1 cucharada postre de esencia de vainilla
- 1 cucharada sopera de miel
- dulce de leche para rellenar
- azúcar impalpable para decorar
- ralladura de limón o naranja
Procedimiento
- En primer lugar disolvemos la levadura seca en la leche tibia junto con una cucharada de la harina de la receta. También podes sustituir la harina por una cucharada de azúcar. Dejamos reposar la mezcla durante unos 10 minutos en un lugar cálido y cubierto, hasta que empiece a formar espuma.
- Mezclamos las harinas y formamos un hueco en el centro. A continuación, añadimos el huevo, la miel, la esencia de vainilla, la ralladura de limón o naranja, y la mezcla de levadura con leche (esponja).
- Mezclamos los ingredientes desde el centro hacia afuera y, cuando estén bien integrados, traslada la masa a una superficie limpia. Agregamos la manteca pomada y, aunque parezca difícil unirla al principio, amasamos con paciencia hasta obtener una masa suave y homogénea.
- Cubrimos la masa y dejamos reposar durante media hora en un lugar templado, protegido de corrientes de aire.
- Transcurrido ese tiempo, dividimos la masa en bollos de tamaño uniforme, aproximadamente 12 porciones de 45 gramos cada una. Le damos a cada bollo una forma redondeada, ayudate con la mano ligeramente cerrada, girándolo sobre la superficie de trabajo.
- Para cocinar los suspiros de monja o bolas de fraile fritos, calentamos el aceite a una temperatura media, justo cuando comienzan a formarse burbujas suaves. Evita que esté demasiado caliente para que no se quemen por fuera antes de cocinarse por dentro. Durante la fritura, es importante girarlas a la mitad del tiempo para que se cocinen de manera uniforme.
- Para cocinarlos al horno, colocamos los suspiros de monja sobre una bandeja ligeramente enharinada y horneamos en horno precalentado a 190 °C durante aproximadamente 10 minutos, o hasta que estén dorados.
- Si queres rellenarlos, te recomendamos hacer un corte lateral con tijeras, sin llegar hasta el final del bollo, y añadimos el relleno con una manga pastelera para un acabado más prolijo.
- Para el toque final, espolvoreamos generosamente con azúcar impalpable, lo que les da un acabado delicado y un sabor dulce irresistible.


