A días de las trascendentales Elecciones del 26 de octubre, en las que Santa Fe renovará diez de sus bancas en la Cámara de Diputados de la Nación, el escenario político se percibe atravesado por la inestabilidad y el desencanto. En este contexto, desde «Provincias Unidas», que lleva como cabeza de lista a la vicegobernadora Gisela Scaglia y a Pablo Farías en segundo término, emerge como una propuesta contundente y que apunta a convertirse en el articulador de los consensos que el país necesita.
El actual diputado provincial, Pablo Farías, visitó la Redacción de Diario CASTELLANOS para compartir, en una entrevista exclusiva, donde realizó una profunda lectura sobre el panorama nacional y los pilares sobre los que buscan apuntalar el próximo armado político. La premisa central es clara y apunta a superar la lógica de la confrontación estéril, la polarización de «amigo-enemigo», y centrarse en la experiencia de gestión para ofrecer una alternativa viable y esperanzadora.
Farías comenzó su análisis señalando la «inestabilidad y cierto descontento generalizado» en la Argentina, producto de «muchos años de gobiernos que no han logrado satisfacer mínimamente los requerimientos» del país. Problemas crónicos y estructurales como la economía, la creciente pobreza, la falta de infraestructura para potenciar la producción y la desatención a temas cruciales como la salud y la educación pública. Todo esto atravesado por un Gobierno Nacional que generó una «muy alta expectativa de cambio», que logró mejorar parcialmente algunas variables macroeconómicas; aunque en ese mismo sentido criticó fuertemente la falta de gestión, la desatención a la inversión en infraestructura y el abandono de sectores «claves e irrenunciables del Estado».
«Por eso la idea de seis gobernadores, de juntarse, de generar una alternativa, de generar un Proyecto que tenga su origen en el interior del país, que tenga la fuerza de gestiones provinciales exitosas, más allá de ser de distintos partidos políticos, me parece que abre una luz de esperanza a este presente que tenemos hoy», afirmó el candidato, destacando el espíritu fundacional de «Provincias Unidas».
Gestión provincial como contraste y capitalización
La estrategia de «Provincias Unidas» en Santa Fe, según Farías, se basa en dos ejes principales, por un lado, difundir el modelo de gestión santafesino y ofrecer un mensaje de esperanza basado en la capacidad de diálogo. El primer punto se capitaliza mostrando un «contraste muy fuerte con la falta de gestión del Gobierno Nacional».
Farías insistió en que Santa Fe, a pesar de los recortes de fondos nacionales -desde la coparticipación, el déficit de la caja jubilatoria o incluso los subsidios al transporte que no llegan al interior-, mantiene el equilibrio fiscal, es cuidadosa con el gasto superfluo y sostiene un Plan de obra pública ambicioso.
Frente a este panorama, la experiencia de gestión santafesina se convierte en un estandarte. «Me parece que es un modelo de gestión que cuando uno lo explica, lo cuenta y por eso decía nuestra primera tarea con Gisela es explicar y contar lo que estamos haciendo, porque ahí ya hay un primer contraste», detalló.
El segundo eje y, quizás, el más definitorio del espacio, es la convocatoria abierta a la construcción de consensos, buscando salir de la «lógica del amigo-enemigo, de la pelea de los polos que jamás, jamás van ni siquiera a discutir ni a tener diálogo».
Farías describió un Congreso Nacional donde el «diálogo es nulo», un ambiente que hace imposible la búsqueda de soluciones. «Nosotros vamos a eso, a brindar ese espacio de diálogo, a convocar a todo el mundo a construir un país distinto y a aportar lo mejor que tenemos, nuestra experiencia, nuestra capacidad y también lo que creemos que hay que hacer para el país», aseguró.
La visión de Farías sobre la «nueva política» es la de una que está «obligada a ponerse de acuerdo», tomando como ejemplo la práctica frentista de Santa Fe, gobernada por una coalición de diversos partidos con «distintas visiones, distintas opiniones sobre las cosas, con distintas ideologías». Este modelo de diálogo constante, de cesión mutua de posiciones y de priorización de la resolución de problemas es, para el candidato, el único camino para la Nación.
«Hay que dejar de lado el fanatismo», sentenció, comparando la necesidad de acuerdo en la política con la dinámica de cualquier emprendimiento privado, equipo deportivo o estudio profesional, donde personas con distintas ideas deben ponerse de acuerdo para funcionar y tener éxito.
Lo que se produce debe volver
Al hablar de la agenda de Santa Fe en el Congreso, Farías fue categórico, «se trata de defender los intereses de la Provincia a partir de puntos claros y medibles». En primer lugar, Farias solicitó la implementación urgente de una Reforma Fiscal, «queremos una eliminación de las retenciones o una reducción gradual pero fundamentalmente apuntando a la eliminación porque creemos que una Provincia productiva como la nuestra, altamente exportadora, que participa en forma importante en la exportación del país, se va a beneficiar».
En segundo lugar, la discusión sobre la distribución de recursos. El candidato resaltó la paradoja de que Santa Fe «aporta mucho más de lo que vuelve a la Provincia». Puso un ejemplo gráfico e ineludible con el complejo portuario del sur, por donde sale el 80% de las exportaciones agropecuarias de todo el país. «La mayor parte de las cargas que de allí salen llegan por camiones con rutas nacionales destruídas y que la Nación decidió no arreglarlas», denunció Farías, señalando que de ese complejo donde se cobran las retenciones, «no regresan recursos para atender lo que nos está impactando en la red vial y en muchas consecuencias que esto tiene».
La exigencia de «Provincias Unidas» no es una «dádiva o ningún fondo especial», sino el cumplimiento de la Ley y la igualdad de condiciones. «Queremos lo que nos corresponde. Los fondos por coparticipación, los fondos para atender el sistema de jubilaciones que nos corresponden por Ley, que nos deben más de USD 1.000 millones. Lo que corresponde en la misma medida que se pagan subsidios para el transporte en capital por lo menos bonaerense que lleguen a las ciudades del interior del país, y a la Provincia de Santa Fe en particular», enfatizó.
Compromiso con la Democracia
Farías no eludió la crítica al Gobierno de Javier Milei, señalando varios errores de enfoque. El primero, el negarse a tener gestión en temas sensibles, lo que genera una «pérdida de confianza y de adhesión» y un «envejecimiento prematuro en términos de legitimidad». El segundo, el «estilo confrontativo permanente», que está mostrando «niveles de desgaste».
«Creo que hay sectores importantes de la población que ya no quieren el enfrentamiento permanente como práctica política, sino que están buscando que se bajen los decibeles, que haya consenso, que haya diálogo entre distintas fuerzas políticas», expresó Farías, basándose en lo que percibe en su recorrido por la Provincia. Cuestionó la falta de diálogo del presidente con los gobernadores, particularmente con aquellos de provincias que aportan significativamente al erario nacional y a las que la Nación es deudora de recursos, como Santa Fe.
Finalmente, el candidato diferenció la posición de «Provincias Unidas» de otros sectores políticos al ratificar su compromiso con la estabilidad institucional. «Nosotros no estamos apostando a la caída del gobierno Milei». El objetivo, insistió Farías, es que el Gobierno Nacional «termine su periodo de gobierno, que lo haga lo mejor posible», pero que para ello «tiene que cambiar la modalidad de hacerlo». Es en este punto donde «Provincias Unidas» se posiciona como una fuerza constructiva, respaldada por la «solidez» de gestiones provinciales exitosas, buscando cambiar la dinámica de un país que se debate en un «blanco-negro permanentemente» y en la confrontación de facciones. El «salto» que necesita la Argentina, concluyó, está «acá muy cerca, el 26 de octubre, si logramos que cambien la cosa con los votos».



