El Centro Comercial Abierto (CCA) Paseo Roca realizó este viernes por la mañana una conferencia de prensa para visibilizar el incremento de hechos de vandalismo y robos hormiga que, según denuncian, afectan gravemente al sector.
El presidente de la Comisión de Comercio & Servicios del CCIRR, Germán Ciceri, y la comerciante Sandra Patrono coincidieron en que la problemática dejó de tener únicamente un fin económico. “Antes se robaba; ahora se rompe por romper, y el perjuicio es enorme. Reemplazar una vidriera implica costos elevados y suspender la actividad”, señaló Patrono.
Por su parte, Patrono habló de que el “mecherismo” (el robo de pequeños objetos ocultos) se volvió habitual, obligando a extremar las medidas de seguridad. “Trabajamos con rejas, alarmas y cámaras, pero también vigilando cada cliente. Es desgastante y nos aleja de lo que deberíamos hacer: vender”, afirmó. Si bien los comerciantes remarcaron que mantienen un canal de diálogo con la Municipalidad, consideran que las acciones implementadas por ahora no dan solución a la escalada de los hechos. “Pedimos que quienes tienen la responsabilidad actúen de inmediato”, remarcó, advirtiendo que muchos dejaron de denunciar por las demoras y la falta de resultados.
Durante la convocatoria, Ciceri destacó que el problema de la inseguridad se recrudeció en los últimos meses y cambió su lógica. “Antes ocurría en horarios nocturnos, con un objetivo claro de robo. Ahora, muchas veces, parece que el único objetivo es el daño. No hay una lógica cierta, y eso nos genera un perjuicio que va más allá del valor económico de lo robado”, explicó.
Patrono enfatizó en que la rotura de vidrieras “va en escalada” y que los intentos son cada vez más frecuentes. “A mí intentaron romperme la vidriera hace un mes y medio, y ahora todos los días hay un intento de rotura. El problema es grave, pero también está el rateo: entran, se llevan lo que pueden y lo hacen en distintos paseos de la ciudad. Son personas que se dedican a eso, y para nosotros implica trabajar cuidándonos todo el tiempo. Es agotador”, señaló.
La comerciante remarcó que la actividad comercial ya se ve afectada por la falta de reactivación, y que estos episodios agravan la situación. “Nos cuesta mantener nuestros comercios abiertos, pagar impuestos y sueldos, y encima debemos estar atentos todo el tiempo. No sabemos cuál es la solución ni a quién pedirle ayuda, pero sí que necesitamos que alguien actúe. Esto complica no solo lo laboral, sino también lo familiar: si te llaman a las tres de la mañana porque te rompieron la vidriera, tenés que dejar todo e ir. Es un daño constante”, advirtió.
Ambos referentes coincidieron en que, aunque ya estén en marcha algunas medidas del municipio en respuesta a los reclamos y se haya convocado al Foro de Seguridad (cuyo primer encuentro será el jueves 21 de agosto), la preocupación sigue latente. “Tenemos cámaras y hacemos denuncias, pero antes de que las imágenes lleguen a Santa Fe, la persona ya está en libertad. Muchos decidimos dejar de denunciar porque no hay resultados y nos consume tiempo y recursos. Por eso, hoy levantamos la voz públicamente para que quienes tienen la responsabilidad intervengan y frenen esta situación que nos está afectando a todos los comerciantes de la ciudad”, concluyó Patrono.



