El 27 de agosto último se conmemoró en todo el país el «Día Nacional de la Comunidad Empresarial», instituido por Ley del Congreso Nacional en recordación y homenaje a Enrique Shaw, fundador de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) y empresario argentino en camino a la beatificación.
La fecha buscó reconocer el aporte de los dirigentes de empresa argentinos al desarrollo social y económico, inspirados en la figura de Shaw, pionero en promover una vocación empresarial con sentido ético, humano y cristiano, que pusiera a la persona en el centro de las decisiones.
En este marco, ACDE convoca a los dirigentes de empresa de todas las creencias a renovar su compromiso con la inversión, la generación de trabajo y la creación de valor comunitario. «Vivimos tiempos de cambios profundos, con oportunidades que requieren responsabilidad y visión. Las empresas debemos asumir ese desafío con foco en las personas y en la comunidad que compartimos», señaló su presidente Silvia Bulla.
La dirigente subrayó además que: «Si bien algunos sectores muestran un fuerte dinamismo, otros atraviesan procesos de reconversión que exigen atención y acompañamiento». «El camino hacia una Argentina próspera debe incluir a todos, especialmente a quienes corren riesgo de quedar al costado», expresó.
Finalmente, Bulla recordó que el testimonio de Enrique Shaw continúa inspirando a más de 1.000 socios de ACDE: «Nos enseñó que la noble vocación empresarial puede y debe estar al servicio de la vida de los trabajadores y de la comunidad en su conjunto».
¿Quién fue Enrique Shaw?
Enrique Shaw (1921-1962) fue marino, empresario y padre de familia. Desde joven sintió que su misión era vivir la fe en cada ámbito: en su hogar, en la empresa y en la sociedad. Como oficial de la Marina Argentina aprendió el valor del servicio y la disciplina. Luego, en el mundo empresario, trabajó por unir eficiencia con justicia social, convencido de que la empresa debía buscar el bien común y cuidar a cada trabajador como persona.
Fue impulsor de la Acción Católica y cofundador de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), que hasta hoy acompaña a empresarios a vivir su vocación con valores cristianos, integrando fe, ética y liderazgo.
Su vida sencilla y profunda inspira a miles de personas. La Iglesia lo reconoce como venerable siervo de Dios y su causa de beatificación está en camino.
ACDE continúa su legado: formar líderes empresarios que hagan de la empresa un lugar de desarrollo humano, crecimiento y servicio a la sociedad.
Por este motivo, en memoria del venerable siervo de Dios Enrique Shaw, fundador de ACDE, se rezó una misa el miércoles 27 de agosto a las 19:00 hs en la Catedral San Rafael de Rafaela, al cumplirse el 63° aniversario de su fallecimiento. Un momento para dar gracias por su vida, renovar su legado y pedir juntos por su pronta beatificación.
(Colaboración de ACDE Rafaela)



