Francisco presidió la misa en la Basílica de San Pedro, pidiendo seguir el ejemplo de la Santa. "Fue verdaderamente una caminante del Espíritu. Recorrió miles de kilómetros a pie, a través de desiertos y caminos peligrosos, para llevar a Dios", expresó. Al final de la ceremonia, el presidente Milei saludó a Bergoglio con un fuerte abrazo.
La "celebración eucarística con rito de canonización", como se denomina formalmente a la ceremonia se realizó en la Basílica de San Pedro, donde participaron centenares de peregrinos llegados a Roma y el presidente Javier Milei, además de otras autoridades nacionales y provinciales.