En horas de la mañana de este miércoles, tal lo anticipado por Diario CASTELLANOS, el Juez de la Investigación Penal Preparatoria, Dr. Javier Bottero, denegó la posibilidad del arresto domiciliario al empresario rafaelino Eduardo Néstor T., entendiendo que en la cárcel de Las Flores, donde se encuentra alojado cumpliendo prisión preventiva por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por ser la víctima menor de edad y además su hija adoptiva, están en condiciones de atenderlo por las enfermedades de salud que lo aquejan.
El imputado, representado legalmente por los abogados Carlos Farías Demaldé y Germán Verna, se encuentra alojado en el penal provincial desde abril pasado, lugar donde el 29 de setiembre sufrió un ACV isquémico por hipertensión, debiendo ser trasladado al Hospital Cullen para su atención.
Tras las presentaciones correspondientes, los representantes legales de ENT (no damos a conocer -aunque todos lo saben- la identidad completa del encartado debido a que la joven abusada lleva su mismo apellido ya que es hija adoptiva del sujeto) señalaron una vez más que las dificultades de salud que presenta deben ser tratadas fuera del ámbito del Servicio Penitenciario y que padece diabetes, hipertensión y una insuficiencia coronaria aguda por lo que deberá ser sometido a una angioplastía para que le coloquen un stent.
A su turno la fiscal Brenda Baños señaló que el encartado lleva más de 170 días detenido con prisión preventiva y esta es la cuarta vez que sus representantes realizan un pedido similar por lo que solicitó al juez que no haga lugar a lo requerido teniendo en cuenta que el individuo se mantuvo prófugo durante varios días y que el nuevo pedido no es más que otro intento por mejorar su situación procesal haciendo uso de sus privilegios.
Decisión del Juez
Finalmente, y tras escuchar a las partes, el Juez Javier Bottero decidió no hacer lugar al requerimiento defensivo señalando que los argumentos esgrimidos son prácticamente idénticos a los indicados en audiencias anteriores aunque entendía que no existen elementos nuevos para considerar. Luego, como ocurre habitualmente ante una situación de decisión similar, el magistrado se pregunta si el imputado cuenta con recursos como para profugarse entendiendo que sí, por lo que los riesgos continúan vigentes, por lo que deberá continuar detenido a disposición del Servicio Penitenciario.



