En horas de la mañana de este lunes, en la Sala Nº 2 de los Tribunales de Rafaela, bajo la conducción del juez de la Investigación Penal Preparatoria, Dr. Gustavo Bumaguin, se llevó a cabo una audiencia de revisión de prisión preventiva solicitada oportunamente por el Dr. Bruno Rossini, del Ministerio Público de la Defensa, representante legal de Santiago Sergio S., quien en su momento había sido acusado por el fiscal de la Sección Especial Homicidios de la Fiscalía Regional 5, Dr. Martín Castellano, del delito de homicidio doloso simple, por resultar presuntamente autor penalmente responsable de la muerte de Andrés Acosta, hecho ocurrido en la madrugada del pasado 12 de mayo en inmediaciones de las calles Ghandi y Francisco Ramírez, del barrio 2 de Abril de Rafaela.
Decisión del juez
En la mañana de este lunes, tras escuchar a las partes, el juez Bumaguin entendió que los riesgos procesales que se tuvieron en cuenta para dictar primero una prisión preventiva por noventa días y luego otra -a cargo de la jueza Laura Lencina- podrían neutralizarse con medidas de menor impacto, por lo que resolvió otorgarle la libertad bajo el cumplimiento de determinadas reglas. El acusado, por ejemplo, deberá radicarse en la ciudad de San Cristóbal, con prohibición de ingresar a la ciudad de Rafaela; no mantener contacto de ningún tipo con los testigos de la causa y presentarse a firmar la planilla correspondiente en la dependencia policial de su jurisdicción.
Acusación fiscal
En su momento, el Dr. Martín Castellano había aseverado que el suceso ocurrió en horas de la madrugada del día 12 de mayo de 2026, tras una discusión que mantuvieron el imputado y la víctima por cuestiones presuntamente personales. Poco después del suceso, el encartado fue detenido en su domicilio, hallándose en el lugar un cuchillo con manchas de sangre, presuntamente utilizado para cometer el hecho.
Por su parte, la defensa, ejercida por el Dr. Bruno Rossini, sostuvo desde un principio que se podía estar ante un escenario de legítima defensa o, en su defecto, un exceso en la legítima defensa.



