En el marco del cierre del mes de concientización sobre la prevención del suicidio, el reconocido médico psiquiatra y forense Dr. Gustavo Cordero mantuvo un extenso y profundo diálogo con Radio Castellanos. Durante la entrevista, el especialista reflexionó sobre la visibilidad de esta problemática, las estadísticas actuales y la urgencia de trabajar desde la educación, la empatía y los equipos interdisciplinarios.
Radicado en Rosario desde que ingresó por concurso al Cuerpo Médico Forense de los Tribunales Provinciales, pero con un fuerte y constante vínculo académico e institucional con Rafaela, Cordero puso sobre la mesa datos que exigen la atención de toda la comunidad.
Una problemática que interpela a los jóvenes
Consultado sobre la importancia de hablar abiertamente sobre el suicidio, el especialista derribó antiguos tabúes: «Hablar del suicidio no lo provoca, al contrario, escuchar puede ser el primer paso para pedir ayuda, reconocer señales de alarma y descartar mitos».
En cuanto al panorama epidemiológico, advirtió que el suicidio se ha convertido en la causa de muerte violenta más frecuente en la provincia de Santa Fe, desplazando a los accidentes de tránsito y a los homicidios. Asimismo, alertó sobre el impacto en el grupo etario comprendido entre los 17 y los 34 años, una franja que requiere ocupación constante por parte de la sociedad y el Estado.
Múltiples factores y la crítica a los mitos
Cordero remarcó que las conductas autodestructivas no responden a una sola causa, sino a una compleja red de factores individuales, familiares, sociales, culturales y económicos. En esa línea, reflexionó sobre el rol de las tecnologías y el aislamiento generado por el abuso de la virtualidad post-pandemia, destacando que «los factores humanos, el contacto, la charla y el diálogo siguen siendo fundamentales».
Durante la charla, el psiquiatra desmintió mitos arraigados en el imaginario social:
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La voluntad: «¿Cómo le vas a decir a un ser sufriente que ponga voluntad? Es como decirle a alguien con una fractura que pise fuerte».
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La llamada de atención: Aclaró que quien atraviesa una situación de sufrimiento mental grave no busca llamar la atención, sino aliviar un dolor insoportable.
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Frases hechas: Cuestionó expresiones desacertadas como «hay gente peor que vos» o «si lo querés hacer, lo hacés», insistiendo en que el mensaje debe centrarse en el acompañamiento y en la validación del dolor del otro.
El valor de los equipos interdisciplinarios
Para el abordaje de la salud mental, Cordero defendió un modelo de atención integral donde confluyan psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, acompañantes terapéuticos, terapeutas ocupacionales y enfermeros, destacando el rol clave que estos últimos cumplen en el contacto permanente con los pacientes.
Finalmente, sobre el rol de las políticas públicas y las estrategias estatales, el especialista consideró que si bien existen herramientas, es necesario revisar su eficacia frente al incremento sostenido de los casos en los últimos años, concluyendo que la clave principal radica en «educar, educar y educar desde la infancia y la adolescencia».



