La Municipalidad de Frontera llevó adelante trabajos de puesta en valor en la gruta a la Virgen de Lourdes, ubicada sobre avenida Sastre conjuntamente con el grupo “Manos Abiertas y Tendidas”, integrado por mujeres que habitualmente se reúnen en este espacio de fe y encuentro.
Los trabajos incluyeron la restauración y colocación de tres bancos, dos de ellos donados por el Municipio y uno por Silvia Dominghini, integrante del grupo. Además, se instaló un reflector que apunta directamente a la gruta, para mejorar la iluminación del sector.
Este espacio verde está destinado a la práctica del culto católico y a la devoción a la Virgen de Lourdes, constituyendo un lugar significativo para quienes se acercan a compartir su fe.
En reconocimiento a su valor histórico y religioso, próximamente el Departamento Ejecutivo Municipal avanzará con la declaración de este lugar como sitio de Interés Histórico y Religioso.
«Seguimos trabajando junto a nuestros vecinos, acompañando sus iniciativas y poniendo en valor los espacios que forman parte de la identidad y la historia de nuestra ciudad», dijo el intendente, Oscar Martinez.



