El Hospital Garrahan, uno de los centros pediátricos más reconocidos del país, cerró su residencia de pediatría. La decisión, tomada por el Ministerio de Salud, fue comunicada de forma oficial a través de la Resolución 2109/2025, publicada el 2 de julio en el Boletín Oficial. Sin embargo, la alerta pública la dieron los propios residentes del hospital, que denunciaron en redes sociales que el cambio implica la eliminación de derechos laborales básicos y un nuevo esquema de “becas” sin cobertura social.
El comunicado de los residentes: “No hay salario, no hay derechos, no hay futuro”
A través de su cuenta oficial en X (ex Twitter), @ResisGarrahan, y en Instagram como @AsambleaResidentesGarrahan, los médicos en formación expresaron su rechazo con un comunicado que comienza con un mensaje contundente:
“CERRÓ LA RESIDENCIA DE PEDIATRÍA DEL GARRAHAN”
“Sí, leíste bien. El Ministerio de Salud decidió cerrar la residencia de pediatría más prestigiosa del país, y lo hizo por la puerta de atrás: transformándola en una beca precarizada. ¿Qué significa esto? Que los residentes dejaremos de cobrar un sueldo en blanco, no tendremos obra social, aportes jubilatorios, aguinaldo, licencias y antigüedad en el hospital. A cambio, recibiremos un ‘estipendio’. No es salario. No hay derechos laborales. No hay futuro.”
Los residentes criticaron duramente la justificación oficial, que sostiene que el “sello Garrahan” garantiza prestigio profesional suficiente: “Como si el prestigio pudiera pagar alquiler, comida o salud. Como si los cuatro años de formación, guardias interminables y responsabilidades clínicas pudieran pagarse con palmaditas en la espalda». Y concluyen con una advertencia: “Sin residentes, el Garrahan no funciona. Esto no es solo un ataque a los médicos en formación: es un intento de destruir el sistema de residencias como lo conocemos, de precarizar aún más la salud pública.”
Lo que dice la resolución oficial
La Resolución Ministerial 2109/2025 reemplaza el régimen previo de residencias salarizadas por un sistema de becas enmarcado en el Sistema Nacional de Residencias de la Salud, donde se establece que la formación de posgrado se financiará a través de convenios con instituciones. El nuevo esquema, aprobado por el Ministerio de Salud, elimina aportes jubilatorios, licencias, aguinaldo y cobertura social para quienes ingresen bajo esta modalidad.
Además, la resolución establece nuevos convenios marco, procedimientos de rendición de cuentas y habilita a las instituciones a suscribir acuerdos directamente con los becarios. Entre otros puntos, deroga las resoluciones ministeriales previas (1993/2015 y 190/2023) que regían hasta el momento.
En los considerandos del documento, se justifica el cambio como parte de un proceso de “mejora continua”, con el objetivo de otorgar mayor flexibilidad administrativa y posicionar al Estado como rector de los procesos formativos. Pero para los residentes, esto representa un retroceso en sus condiciones laborales y en la calidad de la salud pública.



