En un escenario donde la generación de empleo formal constituye uno de los principales desafíos de la economía argentina, la discusión sobre las nuevas reglas laborales comienza a trasladarse al terreno concreto de las empresas. Rafaela fue escenario este viernes de un encuentro que buscó acercar herramientas, despejar interrogantes y establecer un vínculo directo entre el sector productivo y los organismos nacionales encargados de implementar las políticas de empleo.
La actividad se desarrolló en el SUM del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región (CCIRR), con la participación de funcionarios nacionales, especialistas jurídicos y representantes del sector financiero. La jornada estuvo orientada a analizar los alcances de la reforma laboral, sus implicancias para las empresas y las oportunidades que ofrecen los programas de entrenamiento, capacitación e inserción laboral.
Uno de los protagonistas fue Eduardo Santiago Miño, jefe de la Agencia Territorial Santa Fe de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social del Ministerio de Capital Humano de la Nación, quien destacó la importancia de que las políticas públicas encuentren canales efectivos de implementación en el entramado empresarial local. «Es fundamental tener este tipo de encuentros para difundir los programas que tenemos a disposición tanto de las empresas como de las personas desocupadas que están buscando empleo. De hecho, estamos aplicando estos programas en Rafaela, en articulación con la Oficina de Empleo, tanto los entrenamientos para el trabajo como la posibilidad de que las personas puedan realizar una práctica laboral en el lugar de trabajo que es rentada por la Secretaría», explicó.
Del entrenamiento laboral a la contratación formal
La exposición de Miño permitió identificar uno de los ejes centrales de la estrategia nacional: construir mecanismos que faciliten el tránsito desde la capacitación hacia una incorporación efectiva al mercado laboral. Según detalló, los programas contemplan distintas etapas y ofrecen incentivos económicos para las empresas que deciden incorporar trabajadores.
El funcionario explicó que, después de una experiencia de entrenamiento, los participantes pueden acceder a una instancia de inserción laboral que contempla beneficios para los empleadores mediante la reducción de cargas patronales.
«Los beneficios fiscales a partir de la reforma laboral son fundamentales. Es importante que las empresas y sus contadores los conozcan a la hora de incorporar nuevos trabajadores», señaló.
Desde su perspectiva, estas herramientas forman parte de una transformación más amplia en la orientación de las políticas de empleo. Miño sostuvo que el Gobierno nacional busca reemplazar una lógica centrada en la asistencia económica por otra que vincule los recursos públicos con procesos de formación y experiencias laborales concretas. «Lo que nosotros vemos es que hay un cambio de paradigma. Se está intentando pasar de un sistema donde reinaba el asistencialismo, con prestaciones que se hacían sin ninguna contraprestación, a un sistema donde las personas puedan capacitarse y realizar estas prácticas. Vemos que hay una muy buena respuesta: la gente quiere capacitarse, quiere entrenarse y quiere tener un trabajo formal, que es el fin último que buscamos con estos programas y beneficios», afirmó.
La mirada del funcionario encuentra un punto de contacto con uno de los debates persistentes del mercado laboral argentino: la dificultad para convertir las instancias de formación en oportunidades sostenidas de empleo registrado. En ese proceso, la participación empresarial resulta determinante, tanto por su capacidad de incorporar trabajadores como por la posibilidad de ofrecer experiencias vinculadas con las necesidades reales de cada actividad productiva.
Rafaela y las experiencias de inserción laboral
Miño destacó que la ciudad cuenta con antecedentes concretos de implementación de estas herramientas y mencionó especialmente el trabajo desarrollado por empresas locales. «Acá en Rafaela hay muchas empresas que ya están llevando adelante estos programas y que dan oportunidades a jóvenes. Por ejemplo, Carreteles está utilizando muy bien los entrenamientos y el Programa de Inserción Laboral (PIL). Hay casos de chicos que ingresaron a realizar una práctica, después pasaron a un PIL y hoy están a cargo de una parte importante de la planta, con más de 70 personas a cargo», relató.
El ejemplo permitió ilustrar el potencial que, según el funcionario, tienen estos mecanismos cuando existe continuidad entre el aprendizaje, la experiencia dentro de la empresa y la contratación posterior. También remarcó que la colaboración del sector privado constituye una condición indispensable para ampliar su alcance.
Por su parte, el concejal de La Libertad Avanza, Fabricio Dellasanta, valoró la realización del encuentro como una primera instancia de difusión y asesoramiento para comerciantes y empresarios de la ciudad. «La idea es comunicar cuáles son todos los beneficios que pueden tener, cuáles son los aspectos jurídicos y formales y cómo se implementan. Esta es una primera charla para poner todo en contexto y después vamos a asesorar a quienes quieran conocer detalles particulares», explicó.
Dellasanta también destacó la intención de establecer mecanismos de comunicación directa con los interesados, evitando que las consultas deban atravesar múltiples dependencias administrativas.
Vinculación, financiamiento e infraestructura
La jornada comenzó con la exposición de Alfredo Sebastián Segado, especialista en Derecho Laboral, Administrativo y Procesal Penal, quien abordó los principales cambios de la reforma y las características del Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
Posteriormente participaron Claudio César Russo, director regional de la Secretaría de Trabajo, y Eduardo Miño, con una presentación centrada en los programas de empleo, capacitación y crédito fiscal. La agenda incluyó además la intervención de representantes del Banco Nación, quienes informaron sobre alternativas de financiamiento y beneficios destinados a empresas que se incorporen al FAL.
El encuentro contempló también un segundo bloque dedicado a la infraestructura vial, con la participación de Gastón Bruno, director del Distrito 7 de Vialidad Nacional, para abordar la situación de las obras sobre la ruta nacional 34.
Más allá de la diversidad de temas, la actividad dejó planteado un desafío común para el sector productivo rafaelino: transformar los instrumentos normativos, los incentivos económicos y las políticas de formación en oportunidades concretas de desarrollo. Una tarea que, como remarcó Miño, requiere que las empresas conozcan las herramientas disponibles y asuman un papel activo en la generación de empleo formal.



