En la mañana de este sábado quedó oficialmente inaugurada la nueva Sala Médica del Autódromo «Ciudad de Rafaela», una obra destinada a reforzar la seguridad sanitaria durante competencias automovilísticas y eventos de gran convocatoria. El moderno espacio fue construido con el aporte del Sanatorio Nosti y representa un avance fundamental para que el circuito rafaelino vuelva a cumplir con los estándares exigidos por el automovilismo nacional.
El acto fue encabezado por el promotor de la carrera y director del Rus Team, Mauro Medina, quien realizó el tradicional corte de cintas acompañado por el director médico de la ACTC, Rodolfo Balinotti; los doctores del Sanatorio Nosti, Jorge Faraudello y Ezequiel Inwinkelried; el presidente de la Subcomisión de Automovilismo de Atlético de Rafaela, Gustavo Belinde, además de otras autoridades.
La nueva infraestructura posee una superficie de 150 metros cuadrados y fue diseñada para brindar atención de urgencias durante competencias deportivas y eventos masivos. Cuenta con acceso simultáneo para dos ambulancias, consultorio médico, vestuarios para el personal de salud y una sala de emergencias con cuatro camas destinadas a la estabilización inicial de pacientes antes de una eventual derivación.
Además, está equipada con dos camas de terapia intensiva, monitores multiparamétricos, respirador, desfibrilador y tecnología que le permite funcionar prácticamente como un moderno shock room de alta complejidad.
Desde la organización destacaron que esta obra fue un factor determinante para el regreso del Turismo Carretera a Rafaela, ya que el autódromo no contaba anteriormente con una infraestructura sanitaria acorde a las actuales exigencias de la ACTC.
Durante el fin de semana de competencia, la primera respuesta ante cualquier incidente estará a cargo del equipo médico de la ACTC, liderado por Balinotti, cuyos profesionales intervendrán inicialmente dentro del vehículo accidentado antes de cualquier traslado. El operativo también contará con el apoyo del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES 107) y del Ómnibus Sanitario municipal.
En caso de ser necesario, la nueva sala permitirá realizar una atención prehospitalaria completa con monitoreo cardíaco, asistencia respiratoria, estabilización y otros procedimientos de emergencia antes de una eventual derivación al Sanatorio Nosti.
Durante la inauguración, Balinotti expresó su satisfacción por la concreción de la obra y agradeció al Sanatorio Nosti por su compromiso con el proyecto. «Estoy muy contento y agradecido con el Sanatorio Nosti, que tiene una historia importantísima en la salud de Rafaela. Siempre hemos confiado en ellos y en la familia Tita desde hace años», señaló.
El director médico de la ACTC destacó además que «este autódromo, que es emblemático, es merecedor de este lugar» y remarcó que «teníamos que tener un shock room adecuado para la atención de un politraumatizado. Este lugar es exactamente el mismo al que acudiría un accidentado en Rafaela en un sanatorio».
A su vez, recalcó que la Sala Médica está a la altura de las más importantes de otros autódromos como el de Termas y San Juan.
Por su parte, Faraudello afirmó que la nueva sala representa un beneficio para el club, la ciudad y especialmente para los pilotos. Recordó el accidente sufrido años atrás por Jonatan «Pinchito» Castellano, quien fue atendido en el Sanatorio Nosti, y sostuvo que «es mucho mejor atender a un piloto en un shock room que en una camilla al lado de la ambulancia».
«Acá hay médico de guardia, cardiólogo y terapista, más el equipo de la ACTC; está completo y va a funcionar bien. No quiero usarlo, pero si hay que usarlo, está», expresó.
Asimismo, destacó que las instalaciones también serán de utilidad para las múltiples actividades que se desarrollan en el autódromo durante todo el año. Como ejemplo mencionó la reciente fecha del Campeonato Santafesino de Motocross, en la que el dispositivo sanitario ya estuvo preparado para actuar ante cualquier eventualidad.
La obra, dirigida por la ingeniera Virginia Bassano y ejecutada en un plazo de seis meses, fue presentada como un legado permanente para el Autódromo «Ciudad de Rafaela» y para toda la ciudad, elevando los estándares de seguridad y atención médica en uno de los escenarios más emblemáticos del automovilismo argentino.




