El perfil exportador de Rafaela y la región continúa consolidándose como uno de los principales motores de la economía local. Así lo sostuvo Edmundo López, responsable de UNITEC y presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Rafaela, quien destacó a Diario CASTELLANOS el crecimiento sostenido de las exportaciones y el impacto positivo que esto tiene sobre el entramado productivo.
Según detalló, durante el último año las exportaciones con origen desde Rafaela registraron un incremento del 25% respecto al período anterior, alcanzando un volumen cercano a los 615 millones de dólares anuales. Se trata de una cifra significativa para una región del interior productivo del país, que además mantiene una balanza comercial ampliamente favorable. Mientras las exportaciones se ubican en esos niveles, las importaciones rondan los 200 millones de dólares, las cuales tuvieron una suba del 35%.
«Somos optimistas respecto a lo que el comercio internacional le da a Rafaela y la región como dinamizador de todo el aparato productivo», afirmó López, remarcando que la inserción internacional de las empresas locales permite compensar, en muchos casos, las fluctuaciones del mercado interno.
En ese sentido, subrayó que el crecimiento exportador no es un fenómeno aislado, sino el resultado de un trabajo sostenido durante años por parte de las empresas, que han logrado posicionarse en distintos mercados a través de la innovación, la diversificación de productos y la búsqueda constante de nuevas oportunidades comerciales.
La premisa: apuntalar el CLIR
El presidente de la Cámara reconoció que ese proceso de internacionalización es acompañado mediante distintas herramientas e iniciativas. Entre ellas, se destacan programas como «Rafaela Exporta», desarrollado junto al municipio, y el programa provincial «In Company», orientado a facilitar la internacionalización de las empresas. A esto se suman misiones comerciales, capacitaciones y asesoramiento en inteligencia comercial, que brindan información clave sobre mercados, costos y competencia.
Sin embargo, uno de los avances más relevantes de los últimos años es la puesta en marcha del Centro Logístico Internacional de Rafaela (CLIR), una infraestructura estratégica que apunta a mejorar las condiciones de competitividad de las empresas locales.
«El CLIR es un emprendimiento de dimensiones muy importantes. Hay solamente dos cámaras en el país que tienen un centro logístico propio, una es Córdoba y la otra es Rafaela», destacó López.
El centro logístico permite a las empresas contar con un depósito fiscal propio en la ciudad, lo que facilita la operatoria de importación y exportación, reduce costos y mejora los tiempos logísticos. En una ciudad que no cuenta con una ubicación geográfica privilegiada en términos de cercanía a puertos, esta herramienta representa un cambio significativo.
En sus primeros años de funcionamiento, el CLIR trabajó en conjunto con la Aduana para optimizar procesos y consolidar su operatoria. A partir de este año, se produjo un avance clave con la posibilidad de inspeccionar mercadería directamente sobre camión, sin necesidad de descargarla, lo que reduce costos y agiliza los tiempos.
«Es un paso muy importante», señaló López, al tiempo que destacó que este tipo de mejoras apuntan a eliminar o al menos reducir uno de los componentes más relevantes en la estructura de costos, la logística.
Actualmente, el predio cuenta con una superficie total de dos hectáreas y media, de las cuales una hectárea y media se encuentra en uso. Dispone además de una playa de maniobras de 4.000 metros cuadrados, un galpón de 1.000 metros cuadrados y equipamiento tecnológico de alto nivel, como sistemas de monitoreo en tiempo real y balanza para camiones.
De cara al futuro, el objetivo es continuar ampliando sus capacidades y avanzar hacia la consolidación de un «puerto seco», que permita a las empresas operar con mayor eficiencia sin necesidad de trasladar sus productos a grandes centros logísticos como Buenos Aires.
El crecimiento del comercio exterior y la consolidación de herramientas como el CLIR refuerzan el posicionamiento de Rafaela como un nodo productivo con fuerte proyección internacional. Un modelo que, según López, debe seguir siendo acompañado y fortalecido para sostener su impacto en la economía regional.



