El ambicioso plan de pavimentación que impulsa el municipio, y que contempla la ejecución de 255 cuadras en más de 20 barrios, comenzó a generar repercusiones en el ámbito político y entre los vecinos. En este marco, la concejal María Paz Caruso expresó una serie de observaciones y propuestas tras la presentación realizada días atrás en el Concejo.
Según explicó, las principales inquietudes surgieron a partir de la llegada de las boletas a los frentistas. “Aparecieron muchas dudas cuando a cada vecino le llegó la boleta, más allá de que se haya anunciado el plan. Cada vecino tiene su situación particular, cada barrio, cada calle”, sostuvo.
Uno de los puntos centrales del planteo es la necesidad de extender la cantidad de cuotas para el pago de la obra. Actualmente previstas en 60, Caruso propuso llevarlas a 96, en línea con el plazo estimado de ejecución del plan. “La municipalidad suele hacer 30 cuadras por año, con lo cual estas 255 cuadras implican un desarrollo de unos ocho años. No es lógico que una persona termine de pagar y el pavimento le llegue dos o tres años después. Nunca se vio que uno pague algo y no lo tenga”, remarcó.
Otro eje de discusión gira en torno al registro de oposición. La concejal cuestionó que se trate de un mecanismo general que involucra a unos 3.800 catastros, lo que dificulta alcanzar los niveles necesarios de rechazo. En ese sentido, propuso sectorizar el sistema. “Sería mucho más genuino que cada sector tenga su registro de oposición. Además, pedimos que se evalúe una posible postergación para repensar su funcionamiento”, explicó.
Caruso también advirtió sobre la coexistencia de distintos criterios dentro del plan, al señalar que no es lo mismo pavimentar que repavimentar. “Hay posturas muy distintas y no se pueden mezclar en un mismo esquema sin generar confusión”, indicó.
En cuanto a los costos, reconoció que se trata de una obra necesaria pero onerosa, que recae directamente sobre los frentistas. “Venimos reclamando este plan hace mucho tiempo, pero llegaron boletas con desinformación e incluso con errores, como en barrio Pizzurno, donde se duplicó el valor por equivocación. Son montos muy elevados y eso genera preocupación”, afirmó.
Respecto al orden de ejecución, la edil coincidió en mantener el inicio en barrio Mora y continuar por calle Constitución en barrio Pizzurno, pero planteó modificar el criterio posterior. “Proponemos que luego se realice por sorteo, como se hacía antes. De lo contrario, los primeros años toda la ciudad termina financiando a los sectores que más pagan, y eso genera incertidumbre en un plan tan largo”, argumentó.
Finalmente, Caruso anticipó que el tema será abordado en comisión en los próximos días, con la intención de lograr consensos que permitan introducir modificaciones. “Vamos a ver si se puede tratar sobre tablas este jueves. Los tiempos apremian porque el registro de oposición ya abre, pero nada impide seguir debatiendo. Esto requiere voluntad política para resolver un problema importante y llevar respuestas claras a la comunidad”, concluyó.



