Una imagen captada en las últimas horas frente al inmueble usurpado de avenida Mitre al 500 volvió a poner en foco el conflicto que desde hace meses mantiene en vilo a barrio Alberdi. En la fotografía, que llegó a la redacción de Diario CASTELLANOS, se observa una camioneta estacionada frente al edificio, completamente cargada con muebles y diversos elementos domésticos, entre ellos mesas, colchones, una heladera y otros enseres, lo que indicaría que el lugar estaría comenzando a ser desalojado por quienes lo ocupaban.
El movimiento se da en un contexto de suma ebullición en el barrio, luego de que la Justicia civil haya fallado a favor del propietario del inmueble y declaró ilegítima la ocupación, ordenando el desalojo de la vivienda -un edificio compuesto por unos 15 departamentos sin habilitación para uso habitacional-. Hasta el momento, no se había informado oficialmente la ejecución de la medida, por lo que la escena registrada generó sorpresa y renovó las expectativas en el barrio.
Según se puede apreciar en la imagen, la camioneta se encontraba visiblemente sobrecargada, mientras parte del mobiliario ya había sido retirado del interior del inmueble. La escena sugiere un retiro voluntario de pertenencias, aunque no hay confirmación oficial sobre si se trata de un desalojo formal, un acatamiento anticipado del fallo judicial o una reubicación parcial de los ocupantes.
Desde hace meses, los vecinos de barrio Alberdi vienen reclamando una solución a la situación generada por la usurpación del edificio, que, según relatan, derivó en episodios de inseguridad, conflictos, acumulación de basura y un clima de temor que alteró la convivencia cotidiana. Reuniones vecinales, presentaciones ante el municipio, intervenciones judiciales y pronunciamientos públicos de distintos actores políticos y sociales dieron cuenta de un conflicto que trascendió lo estrictamente habitacional para convertirse en un problema social e institucional.
En ese marco, la eventual desocupación del inmueble aparece como un paso clave, aunque no necesariamente definitivo. Voces del propio barrio han señalado en reiteradas oportunidades que la tranquilidad solo llegará cuando la situación se resuelva de manera efectiva y sostenida en el tiempo, con presencia del Estado y respuestas integrales que contemplen tanto la seguridad de los vecinos como la protección de las personas en situación de vulnerabilidad.
Por ahora, la imagen de la camioneta cargada de muebles funciona como una señal concreta de movimiento en un conflicto que parecía estancado. Mientras se aguardan confirmaciones oficiales sobre el alcance de lo ocurrido, en barrio Alberdi la expectativa convive con la cautela, ya que después de meses de reclamos, el barrio observa atento si esta escena marca el inicio del cierre de un capítulo que dejó huellas profundas en la vida cotidiana del sector.



