El cierre del año encontró a la Cámara de Comercio Exterior de Rafaela con una noticia largamente esperada: el depósito fiscal del Centro Logístico de Rafaela (CLIR) ya se encuentra plenamente operativo. La habilitación de la playa de maniobras como parte de la zona primaria aduanera representa un salto cualitativo en términos de competitividad, eficiencia y costos para las empresas de Rafaela y la región.
Desde el propio predio del centro logístico, Edmundo López, presidente de la Cámara de Comercio Exterior local, hace un balance del trabajo realizado, destaca la confianza de la Aduana y pone el foco en los desafíos que vienen para este año.
— ¿Cuáles son las principales novedades que presenta hoy el depósito fiscal del CLIR?
—La novedad más importante, además de la renovación de la habilitación del circuito fiscal, es la habilitación de la playa de maniobras como parte de la zona primaria aduanera. Esto es clave porque le da a las empresas una flexibilidad que antes no tenían. Hoy pueden destinar sus importaciones y exportaciones directamente al centro logístico y decidir, una vez que la mercadería llega a Rafaela, cómo continuar el proceso.
— ¿Qué cambia concretamente para las empresas que importan mercadería?
—Cambia muchísimo. Particularmente en el caso de las importaciones, las empresas ahora pueden optar por nacionalizar la mercadería de manera inmediata o, si por alguna razón necesitan tiempo —ya sea por una demora en la documentación o por una cuestión económica—, tienen la posibilidad de bajar la mercadería y contar con quince días para darle una destinación.
Si se da la destinación, disponen de treinta días para documentar y nacionalizar la mercadería, con la posibilidad de una prórroga de otros treinta días. En total, hablamos de hasta sesenta días, algo que antes no existía y que representa un alivio financiero y operativo muy importante.
— ¿Esto significa que ya no es obligatorio bajar la mercadería del camión?
—Exactamente. Y eso es fundamental resaltarlo. Hoy se puede cortar el precinto directamente sobre el camión dentro del centro logístico, sin necesidad de bajar la mercadería. Eso evita sobrecostos, movimientos innecesarios y tiempos muertos. Es una mejora directa en eficiencia logística.
—Con esta habilitación, ¿podemos decir que el depósito fiscal está completamente operativo?
—Sí, sin dudas. Esa es la definición correcta. Antes teníamos la limitación de que, para destinar la mercadería a las empresas, era obligatorio bajarla. Hoy esa limitación ya no existe. El depósito fiscal del CLIR está plenamente operativo y en condiciones de prestar un servicio integral.
— ¿Qué representa esta novedad en el balance del 2025 para la Cámara de Comercio Exterior?
—Para nosotros es una noticia muy importante. La Cámara de Comercio Exterior viene trabajando desde hace muchos años para mejorar la eficiencia de las importaciones y exportaciones de nuestras empresas. Esta habilitación es un respaldo enorme al trabajo que se viene haciendo y también una señal de confianza muy clara por parte de la Aduana.
— ¿También se fortalecen las exportaciones desde el CLIR?
—Sí, totalmente. El centro logístico permite realizar exportaciones directamente desde Rafaela, tanto cargas consolidadas como operaciones de exportación directa. Esto es una ventaja estratégica, porque reduce costos, simplifica procesos y acerca la operatoria internacional a las empresas de la región.
— ¿Qué impacto puede tener esto en la competitividad de Rafaela y la zona?
—Un impacto muy grande. Tener un depósito fiscal operativo y un centro logístico con estas características posiciona a Rafaela de otra manera. Les permite a las empresas planificar mejor, ganar tiempo, reducir costos y operar con mayor previsibilidad. Es una herramienta clave para el desarrollo productivo y comercial de toda la región.
—Pensando en este 2026, ¿cuáles son las expectativas y los desafíos?
—Esperamos que, así como la Aduana confió en nosotros, también confíen las empresas y los despachantes de aduana. Necesitamos que utilicen el centro logístico, que destinen sus mercaderías —tanto de importación como de exportación— al CLIR. Esa confianza es fundamental para consolidar este proyecto y hacerlo crecer.
— ¿Qué mensaje le daría hoy a las empresas de Rafaela y la región?
—Que el centro logístico está listo, operativo y pensado para ellas. Es una herramienta que costó mucho esfuerzo, mucha gestión y muchos años de trabajo conjunto entre la Cámara de Comercio Exterior y el Centro Comercial. Hoy está al servicio de Rafaela y la región, y confiamos en que va a ser el espaldarazo final para seguir creciendo en comercio exterior.



