Este lunes por la tarde, vecinos y organizaciones protectoras de animales se concentraron frente a la Municipalidad de Rafaela para exigir el cumplimiento de la Ordenanza Nº 5081, que prohíbe el uso de pirotecnia sonora en la ciudad. Bajo la consigna “Las leyes existen. Háganlas cumplir. No a la pirotecnia, no al maltrato”, los manifestantes reclamaron mayores controles y medidas preventivas de cara a las celebraciones de fin de año.
Durante la jornada, el Área de Protección Vial y Comunitaria realizó operativos de control junto a la Brigada de Explosivos, que derivaron en el emplazamiento de cuatro comercios por venta de pirotecnia sin autorización. Además, se labró un acta de infracción a un vehículo que transportaba material pirotécnico sin habilitación para ese tipo de carga.
“Estamos acá para manifestarnos contra la pirotecnia y todo lo que eso conlleva. Hay animales, chicos con síndrome de Down, autismo, personas mayores, mucha gente que la pasa mal. Queremos concientizar a la sociedad rafaelina porque está prohibido y se sigue usando”, expresó una de las referentes presentes.
El balance de la Navidad encendió la preocupación: “No fue bueno. Se tiró demasiada pirotecnia, hubo muchos casos de perritos perdidos que todavía no aparecen. Tememos que el 31 sea lo mismo”, advirtieron.
También hubo apoyo a la tarea oficial, aunque con reclamos: “Me parece perfecto que se hagan controles porque la ordenanza está, pero no se cumple. La pirotecnia debería ser lumínica y no sonora. Hay que seguir fiscalizando, pero también lograr que la gente entienda que lo que para unos es festejo, para otros es una noche terrible: niños con discapacidades, personas mayores, bebés, mascotas”.
En esa línea, mencionaron casos de animales accidentados y en estado crítico: “Llegaron perros chocados porque huyeron asustados. Un caniche murió de un ataque al corazón. Pedimos que, si la gente no va a estar en su casa, deje a sus mascotas seguras, adentro, en un ambiente controlado para que no sufran”.
Con el cierre del 2025 a la vista, la demanda social apunta a reforzar la campaña de “luces sí, estruendos no”, intensificar los operativos y profundizar la difusión de los alcances de la ordenanza vigente para evitar nuevos episodios.



