Por Nicolás Bordón. El concejal rafaelino Augusto Rolando, junto al bloque «Unidos», presentó un Proyecto de «Modificación» de la Ordenanza Nº 3338, que regula el funcionamiento de los remises en la ciudad. La propuesta se inscribe en una estrategia más amplia orientada a ordenar el sistema de transporte frente al avance de las plataformas digitales. «La llegada de nuevas tecnologías nos obliga a revisar marcos normativos que fueron diseñados en otro momento histórico, con otras formas de movilidad. Este Proyecto busca equilibrar las condiciones entre quienes prestan servicio mediante agencias tradicionales y quienes lo hacen a través de plataformas digitales», explicó Rolando.
Entre los principales cambios se destacan tres puntos: la implementación de un descuento del 25% en tasas y sellados municipales para las agencias que no registren multas (como incentivo al cumplimiento normativo); la opcionalidad del requisito de playa de estacionamiento; y la posibilidad de que las agencias desarrollen sus propias aplicaciones digitales para vincularse con los usuarios.
Equilibrar condiciones en un nuevo escenario urbano
La iniciativa complementa el Proyecto anterior impulsado por el edil, que proponía un marco regulatorio específico para las aplicaciones de transporte. En ambos casos, el objetivo es garantizar un sistema transparente, seguro y competitivo, que reconozca tanto la innovación tecnológica como la protección de los trabajadores del transporte.
Rolando enfatizó que: «La idea no es impedir que nuevas formas de transporte lleguen a la ciudad, sino generar reglas claras, justas y equilibradas para todos los actores del sistema».
La discusión se enmarca en un proceso global de transformación del trabajo urbano. Tal como sostiene Richard Sennett en «La corrosión del carácter» (1998), la economía flexible redefine las relaciones laborales, muchas veces erosionando las condiciones de estabilidad y pertenencia. En el ámbito local, la regulación que impulsa Rolando busca precisamente evitar que esa lógica se imponga sobre los vínculos laborales tradicionales que han sostenido la movilidad en Rafaela durante décadas.
Innovación, regulación y ciudadanía
Por su parte, Manuel Castells advierte en «La sociedad red» (2000) que las innovaciones tecnológicas generan nuevos espacios de poder, pero también nuevas desigualdades si no son acompañadas por políticas de inclusión y regulación. La actualización de la Ordenanza de remises puede interpretarse, en este sentido, como un intento de democratizar el acceso a la tecnología, evitando que las plataformas digitales se conviertan en actores privilegiados frente a los prestadores locales.
La propuesta de Rolando no sólo busca adaptar las reglas del juego a los tiempos actuales, sino también reafirmar el papel del Estado Municipal como garante de equidad. Rafaela enfrenta así un desafío doble: acompañar la modernización tecnológica y, al mismo tiempo, preservar la cohesión social de su entramado urbano.
Con esta iniciativa, Rafaela continúa dando pasos hacia la construcción de un sistema de transporte más equilibrado, donde la innovación y la justicia social puedan coexistir bajo un mismo marco normativo.



