Rafaela celebra 144 años de historia, de crecimiento sostenido y de identidad colectiva. En este contexto, el Secretario General del Centro de Empleados de Comercio de Rafaela y la Región, Juan Berca, compartió una mirada profunda sobre la ciudad, sus desafíos y su gente, destacando la importancia de la solidaridad, el trabajo conjunto y la visión de futuro.
«Rafaela siempre será una ciudad creciente por su idiosincrasia», aseguró Berca, al describir el presente de una comunidad que, pese a las dificultades nacionales, mantiene su empuje. «Hoy nos toca un momento difícil por la coyuntura del país, en donde tenemos un Estado nacional ausente. Sin embargo, hay presencia provincial y local, y notamos una preocupación constante no solo del Gobierno sino también de las instituciones intermedias por tener participación en el aporte a soluciones y desarrollo», remarcó.
El dirigente mercantil subrayó que la clave del progreso local siempre fue la articulación entre los distintos sectores: «En el campo laboral tenemos que articular más las relaciones con el sector empresarial y poder sobrellevar esta coyuntura económica que nos permita no perder puestos de trabajo ni salarios. Como ciudad hemos soportado tiempos más difíciles y se ha salido con dinamismo», recordó.
El espíritu del rafaelino
Consultado sobre las características de los vecinos de hoy, Berca destacó una cualidad que considera esencial: el optimismo. «Me gusta que se piense en positivo, que no se malgaste tiempo y esfuerzo en problemáticas secundarias. Tenemos que tener una mentalidad hacia el futuro tratando que todos los sectores tiremos para el mismo lado», señaló, al tiempo que advirtió sobre la necesidad de dejar atrás «críticas estériles que no conducen a nada».
«Hay muchas cuestiones sociales que merecen atención y urgencia. No es cuestión de ver quién tiene la razón sino de buscar soluciones prioritarias», agregó.
En su rol gremial, Berca percibe dos preocupaciones principales entre los rafaelinos: la seguridad y la situación económica. «Evidentemente hay una preocupación constante en el tema seguridad. Creo que se está usando la tecnología para bien y con resultados, aunque quien sufre un hecho delictivo ve con desesperanza y descreimiento. Este flagelo hay que resolverlo con la participación de los tres poderes de la República: Ejecutivo, Judicial y Legislativo», expresó.
A ello se suma la realidad económica que afecta a miles de familias trabajadoras. «Otra preocupación en nuestro ámbito es el tema salarial, donde se exige una paritaria por debajo de la inflación. En la realidad, a los que alquilan vivienda se les hace cada vez más difícil. Los incrementos en combustibles y servicios son cada vez más pesados», advirtió.
Potencialidad y futuro
Pese al contexto adverso, Berca mantiene una mirada optimista y reconoce en Rafaela un potencial que trasciende lo productivo. «Creo que nuestra ciudad tiene una potencialidad grande y variada. No solo en lo productivo o comercial, sino también en lo universitario, recreativo, cultural y deportivo. Por mi actividad tengo la posibilidad de viajar a encuentros en muchas ciudades y realmente en Rafaela se están permanentemente haciendo obras de distintas magnitudes», valoró.
En el cierre, el dirigente dejó un mensaje que resume el espíritu que, según él, debe guiar a Rafaela en su aniversario: «Creo fundamentalmente que tenemos que sostener a Rafaela como una ciudad fraterna y solidaria, altruista y sin egocentrismos. Son 144 años de crecimiento sostenido y sin ningún techo. Una ciudad formada por inmigrantes que vinieron a trabajar y buscar un futuro mejor. No hay que perder esa semilla que pusieron esos pioneros».



