El mercado inmobiliario de Rafaela atraviesa un momento de notable dinamismo, impulsado por una variable que hacía años no se veía en el país, como lo son los créditos hipotecarios. Para el Licenciado Sebastián Battistutti, responsable de Compra-Venta en inmobiliaria Gaggiotti, esta es la principal fuerza detrás del repunte y que han traccionado enormemente este tipo de transacciones.
Según Battistutti, la llegada de los créditos hipotecarios ha generado un fenómeno particular en el mercado rafaelino, involucrando principalmente a las viviendas unifamiliares con un valor de entre USD 60.000 y 100.000. A diferencia de otros segmentos, como los departamentos de inversión, estas propiedades han visto un incremento de valor de hasta un 20%. Esto se debe, según el especialista, a un simple principio de economía, que es la demanda. «La demanda es la que siempre te va a empujar los precios hacia arriba», afirmó el experto en diálogo con Diario CASTELLANOS, destacando que el crédito ha permitido que muchas familias que antes no podían acceder a la vivienda, ahora lo logren.
Este movimiento no sólo ha dinamizado las transacciones, sino que ha ayudado a revitalizar los barrios más antiguos de la ciudad. Propiedades que antes eran difíciles de vender, como las «casitas de la abuela», por tomar un ejemplo, en barrios céntricos, han encontrado nuevos dueños que, gracias al financiamiento, pueden refaccionar y rejuvenecer la zona.
Desafíos y oportunidades en la construcción
Si bien la compra de propiedades usadas vive un momento de bonanza, la construcción de proyectos nuevos aún enfrenta retos. El costo del metro cuadrado, que se ubica por encima de los USD 1.000 (dependiendo del grado de detalle que se pretenda), sumado a los altos costos de la mano de obra, dificulta la convalidación de precios en el mercado. A pesar de esto, no hay expectativas de que los costos de construcción bajen. Battistutti pronosticó que, una vez que el stock de inmuebles usados se agote, los precios de las propiedades nuevas se irán acomodando, tomando como referencia el costo de reposición.
La solución para el sector de la construcción podría venir de la mano de la próxima etapa de créditos, aquellos destinados a la edificación. Si bien ya existen, no tienen el dinamismo necesario. El experto subraya la importancia de la reciente Ley de unidades divisibles, que permitirá a los bancos hipotecar proyectos en marcha, facilitando que los inversores puedan vender unidades a plazo. Esto no sólo apalancará a los desarrolladores, sino que abrirá una nueva puerta para que la gente compre su departamento con una hipoteca desde el pozo.
Acceso a la vivienda, más allá del precio
Para Battistutti, el actual acceso a la vivienda no se debe a una baja en los precios, sino a una «cuestión de posibilidad financiera». «Hay mucha gente que tiene la posibilidad de tener un crédito hipotecario, que es lo que todos esperábamos», reconoció el especialista, quien clarificó que desde hace casi 20 años que en Argentina no se veían este tipo de posibilidades, por lo que su mensaje fue totalmente claro, y es que se pueda aprovechar este momento en el que el precio de las propiedades usadas aún es accesible y los créditos son una realidad, ya que el valor de las mismas está destinado a subir.
La política comercial de la inmobiliaria Gaggiotti ha reflejado esta visión. Con loteos a plazos, se busca que el valor de la cuota sea comparable a la de un auto, incentivando a las personas a invertir en tierra, un bien que tiende a revalorizarse en el tiempo, en lugar de un bien que se deprecia. «No pagues la cuota del auto. Comprate tierra», aconsejó el especialista.



