Este miércoles 30 de abril, la Sociedad Rural de Rafaela fue sede de una importante capacitación destinada a prevenir la triquinosis porcina, una enfermedad zoonótica que puede transmitirse al ser humano por el consumo de carne de cerdo cruda o mal cocida. La actividad fue organizada por el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Provincia de Santa Fe y la Sociedad Rural de Rafaela, con el acompañamiento de la Agencia Sanitaria de Seguridad Alimentaria (ASSAL), el Ministerio de Salud de la Provincia de Santa Fe, el Gobierno Municipal de Rafaela y el Senador Alcides Calvo.
La jornada tuvo como objetivo difundir las medidas de prevención y concientizar tanto a productores como a municipios sobre la importancia del cumplimiento de las normativas vigentes, especialmente las resoluciones 1 y 2 del Ministerio, vigentes desde 2009. Estas regulaciones abordan aspectos clave como la sanidad animal, las condiciones de crianza y la trazabilidad de los productos derivados del cerdo.
Fabián Cian, del área de Ganadería del Ministerio de Desarrollo Productivo, destacó en diálogo con Diario CASTELLANOS: “Este es el décimo departamento al que llegamos con esta charla. Traemos material informativo, modelos de ordenanza para que los municipios adapten y, sobre todo, hacemos un fuerte trabajo de docencia”. Cian remarcó que la triquinosis no solo es una amenaza sanitaria, sino que también puede afectar seriamente la economía local: “Un solo caso puede empañar la reputación de toda una localidad y afectar la venta de sus productos”.
Durante el encuentro, se subrayó el riesgo de contagio en producciones familiares o de traspatio, donde muchas veces no se cumplen con los requisitos básicos de identificación y sanidad animal. Ante este tipo de situaciones, desde el Ministerio se brinda asistencia directa para asesorar a productores, incluso en casos más complejos como criaderos ubicados en terrenos federales.
Uno de los puntos clave fue el control de roedores, considerados portadores del parásito causante de la triquinosis. “No podemos permitir la presencia de ratas en criaderos. El parásito se aloja en estos animales y luego se libera al medio a través de su orina, lo que pone en riesgo toda la cadena productiva”, explicó Cian.
También se advirtió sobre los peligros del consumo de embutidos caseros no controlados: “El parásito muere recién a los 70 grados. Si la carne no alcanza esa temperatura, el riesgo de contagio es real. Ha habido casos donde incluso productores formales terminaron transmitiendo la enfermedad por comprar cerdos sin control sanitario”, detalló.
La triquinosis es una enfermedad grave que afecta las articulaciones y músculos del ser humano y puede, en casos severos, poner en riesgo la vida. Por eso, las autoridades insistieron en la necesidad de que la comunidad esté informada y que se exija siempre la trazabilidad y certificación de los productos cárnicos que se consumen.



