Después de casi dos décadas sin participar en carreras de autos, René Osvaldo Zanatta se prepara para vivir un momento muy especial: regresar a la actividad en el circuito de Rafaela, una ciudad estrechamente vinculada con su recorrido deportivo.
El experimentado piloto será parte de la fecha de cierre del campeonato de Turismo Carretera 2000, donde conducirá uno de los Citroën de Dose Competición, estructura que tiene a Christian Dose como responsable. La presentación tendrá un significado particular, ya que Zanatta eligió esta competencia para despedirse de su etapa como piloto.
Nacido el 14 de junio de 1957 en Rosario del Tala, Entre Ríos, Zanatta construyó una trayectoria destacada tanto en el motociclismo como en el automovilismo. Su vínculo con Rafaela fue una constante a lo largo de su carrera, durante la cual representó a la ciudad en diferentes escenarios deportivos.
Su camino comenzó sobre las dos ruedas, disciplina en la que consiguió cinco campeonatos. Con el paso de los años, trasladó su talento a los autos y amplió su experiencia en especialidades muy diversas, hasta convertirse en uno de los nombres reconocidos del deporte motor nacional.
En los monopostos compitió en categorías como la Fórmula Santafesina, la Fórmula 2 Argentina, la Fórmula 2 Codasur y la Fórmula 3 Sudamericana. También participó en campeonatos de autos de turismo, entre ellos el Club Argentino de Pilotos, el Turismo Carretera, el Turismo Nacional, el Turismo Competición 2000 y el Top Race.
En el Turismo Nacional alcanzó importantes resultados en la Clase 2, que se sumaron a sus conquistas en motociclismo y a una trayectoria que registra 30 victorias a nivel nacional.
Aunque se alejó de las competencias automovilísticas hace 17 años, Zanatta nunca abandonó por completo su relación con el motociclismo. Actualmente, continúa ligado a la actividad a través de clínicas de conducción y propuestas de formación deportiva, transmitiendo sus conocimientos a nuevas generaciones.
Su presencia en el Gran Premio Coronación tendrá, por eso, un valor que va más allá de los resultados. Será el reencuentro con una pasión que marcó buena parte de su vida y una despedida en Rafaela, una plaza que ocupa un lugar especial en su historia deportiva.



