Atlético de Rafaela atraviesa un momento de recuperación en la Primera B del fútbol femenino de AFA. Luego de un comienzo de temporada 2026 complicado y del cambio de conducción técnica producido durante el receso, el equipo sumó siete de los últimos nueve puntos y comenzó a tomar distancia de los puestos más comprometidos de la Zona A.
Lucas Avendaño asumió inicialmente de manera interina después de que, a comienzos de julio, la institución y Pablo Rebossio acordaran no renovar el vínculo del entrenador. Avendaño no era un desconocido para el plantel: llevaba aproximadamente un año trabajando junto al grupo principalmente desde el videoanálisis, una circunstancia que le permitió asumir con conocimiento previo de las futbolistas, la categoría y los rivales.
En diálogo con Radio CASTELLANOS 92.1, el entrenador reconoció que la oportunidad apareció antes de lo imaginado. “Me agarró de sorpresa, sinceramente. Yo venía trabajando ya con las chicas, gracias a Mauro y a Pablo, que me abrieron las puertas para hacer el tema de videoanálisis”, explicó. Sin embargo, aseguró que decidió aceptar inmediatamente: “No dudé en confiar en cómo yo me venía preparando, obviamente en lo personal, para alguna oportunidad que me llegue a futuro. Pero bueno, llegó ahora y es salir a la cancha”.
La ventaja de conocer al plantel
El conocimiento acumulado durante su etapa anterior dentro de la estructura fue uno de los principales puntos a favor para encarar el desafío. Avendaño explicó que justamente al momento de asumir cumplía un año trabajando con el grupo y que ese recorrido también le había permitido adaptarse a las particularidades del fútbol femenino.
“Yo vengo del ámbito masculino y el ámbito del fútbol femenino tiene cosas diferentes, pero al estar ya con ellas conocí la categoría, conocí los rivales y obviamente el trabajo que yo hacía, que era analizar, fue como tener pasos adelantados”, señaló.
El cambio llegó durante el receso y Atlético aprovechó esas semanas para intentar modificar una dinámica que había dejado al equipo en una situación delicada. La temporada había comenzado con dificultades para las rafaelinas, que incluso habían caído 3-1 frente a Platense en la sexta fecha y acumulaban resultados que las habían acercado a la parte baja de la Zona A.
Avendaño explicó que durante esas semanas hubo un trabajo integral, aunque con una prioridad futbolística definida. “Hubo un cambio táctico. Obviamente teníamos que reforzarnos y armar el equipo de atrás hacia adelante. Esa fue la base, arrancar así, de atrás para adelante”, detalló.
Sumar sirvió para revertir el panorama
La respuesta fue inmediata. En los primeros tres partidos del nuevo ciclo, Atlético cosechó siete puntos sobre nueve posibles: igualó frente a El Porvenir y luego consiguió dos victorias consecutivas, ante San Miguel como visitante y Argentinos Juniors en Rafaela.
“Nos da tranquilidad, le da tranquilidad a las chicas, les da confianza para volver a creer en ellas. Con respecto a nosotros también nos da un poco de aire y nos orienta a que estamos yendo por el camino correcto”, sostuvo Avendaño. Y agregó: “Nosotros lo que nos propusimos es no perder más puntos e ir sumando de a poquito”.
Más allá de la recuperación, el entrenador evita modificar las prioridades. Atlético todavía tiene como principal misión alejarse definitivamente de la parte baja y recién después evaluar hasta dónde puede llegar en un campeonato que ofrece posibilidades de clasificación al Reducido.
“El primero es salir de la zona roja y estar tranquilos”, afirmó Avendaño al referirse al próximo encuentro frente a Luján, otro partido importante en esa pelea. Una victoria podría permitirle al conjunto rafaelino comenzar a mirar con mayor tranquilidad hacia arriba, aunque el DT insiste en avanzar paso a paso.
La “Crema” tiene además pendiente el encuentro frente a Vélez Sarsfield, suspendido en Rafaela durante la primera rueda. Según explicó el entrenador, todavía no existe una fecha concreta para disputarlo, aunque debería jugarse antes del nuevo cruce entre ambos correspondiente a la segunda ronda.
Juventud y una apuesta que mira hacia adelante
Avendaño también puso el acento en la juventud del plantel y en el trabajo que Atlético viene desarrollando en sus divisiones formativas. Según estimó, el promedio de edad del equipo superior ronda los 20 años y ya existen futbolistas de 14, 15 y 16 años incorporadas a la dinámica de Primera.
“Atlético viene haciendo las cosas bien en el tema femenino y de acá a dos años va a poder decir que tiene su propio semillero. Se viene trabajando muy bien desde abajo en la parte formativa”, destacó.
El último triunfo, 3-2 ante Argentinos Juniors, también dejó señales positivas para el nuevo cuerpo técnico. Atlético debió sobreponerse a momentos adversos y logró revertir el resultado durante el complemento. Para Avendaño, además del resultado, fue importante la respuesta de las futbolistas que ingresaron desde el banco.
“Tenemos muy buen recambio, las chicas están totalmente comprometidas”, remarcó, destacando que quienes esperan su oportunidad también cumplen un papel determinante en la construcción del equipo.
Ahora Atlético tendrá otra prueba importante. Este domingo, desde las 15, visitará a Luján buscando prolongar una racha que le permitió cambiar el ánimo y empezar a acomodar su situación en la Primera B. Con siete puntos obtenidos sobre nueve desde su llegada, Avendaño encontró respuestas rápidas, aunque mantiene una premisa clara: primero asegurar la tranquilidad y después empezar a mirar hacia objetivos mayores.





