La seguridad es el tema principal del que se habla en los últimos días en la provincia, principalmente con la realidad alarmante que se vive en la ciudad de Rosario, la cual hizo que se destituyera a otro ministro de su cargo en dicha cartera, Rubén Rimoldi, quien fue reemplazado por el gendarme Claudio Brilloni.
Luego de este traspaso comenzó un ida y vuelta de declaraciones entre el gobernador Omar Perotti -junto a otros funcionarios provinciales- y el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández. El funcionario provincial pidió que haya una mayor participación y colaboración desde Nación ante esta difícil situación, por lo que recibió una respuesta mediocre y sin sentido de parte del Ministro nacional.
La postura de Provincia es firme: se trabaja duramente en mejorar pero es necesario el aporte nacional. Así lo dejó en claro el ministro de Gestión Pública, Marcos Corach, quien en diálogo con Radio CNN Rafaela reconoció que la situación en materia de seguridad en la provincia es crítica, pero es un problema del que se encargan a diario. «Nosotros no negamos la realidad, no somos necios, y buscamos cambiarla porque no estamos conformes, no sólo el Gobernador, la gente tampoco lo está. Nos involucramos y trabajamos sobre esa realidad sin especular, sin hacer cálculos políticos. La situación del sur provincial es de una complejidad extrema, por eso nos vemos en la obligación de ajustar de forma permanente la estrategia y cambiar las piezas que sean necesarias para implementarlas. No es que al Gobernador le tiembla el pulso, porque en realidad no se pierden los objetivos, podríamos relativizar todo tal como lo hicieron gobiernos anteriores. Nosotros vemos una situación gravísima, y podríamos dedicarnos a especular sobre cuál es el mejor discurso para poder preservar nuestra imagen y posicionamiento, pero no lo hacemos. Estamos para trabajar, para cambiar, para deshacer y tomar las decisiones que hagan falta», manifestó respecto al cambio de Ministro.
En ese sentido, agregó que «si la estrategia no va, se arma otra; si la persona que es encargada de implementarla no va, se cambia. No hay más que eso, si no funciona hay que reemplazarlo y reconocer qué no se hizo bien. La decisión de cambiar es sin especulación, si no da resultados vamos a modificar las veces que sea necesario porque queremos transformar la realidad de lo que está pasando».
Puntualizando en el intercambio con Aníbal Fernández, explicó que el pedido de ayuda no tiene que ver con que el Gobierno de la Provincia no se involucra en la búsqueda de la solución, «lo que nosotros le pedimos desde hace mucho tiempo al Gobierno nacional es que se involucre con la problemática,. No estamos tirando la pelota afuera, no estamos mirando a otro lado, lo único que le pedimos a Nación es que se involucre pero de manera diferente, no sólo mandando efectivos policiales y equipamiento. Hay que reforzar la Justicia Federal y tienen que tener una mirada diferente sobre lo que está pasando en la ciudad de Rosario, porque no es una problemática que está encapsulada y que termina en ese lugar. Si ellos no toman real dimensión de lo que está pasando y no se involucran de otra manera, no van a terminar de comprender la realidad de lo que pasa», expresó.
Asimismo, indicó que no se trata de la discusión mediática que se está dando, sino que «en realidad estamos elevando la voz. No es un demérito pedir ayuda, decir que con lo que tenemos no nos alcanza».
A su vez, ante la declaración de Fernández de que es un problema que se debe resolver con la Policía provincial, aseveró que la problemática de la ciudad de Rosario no es la misma que tienen otras provincias. «Pretender comparar la situación de otras provincias con lo que está pasando en Santa Fe y en Rosario, en particular, es una mentira», sentenció.
Y agregó: «Pónganse en los zapatos de los santafesinos, de los rosarinos. Si no vienen a trabajar junto con nosotros, espalda con espalda, la verdad es que estamos en problemas y la situación se va a agudizar», advirtió.


