La apertura indiscriminada, un tema sobre el cual la industria pone la lupa

La presidente de la CIMR, Graciela Acastello, visitó la redacción de Diario CASTELLANOS, donde habló de todos los temas inherentes a la industria, entre ellos estabilidad de la macro, reducción de la inflación, libertad cambiaria. A pesar de todos estos atributos, también habló sobre la enorme preocupación respecto a la apertura total de las importaciones.

El 2024 pasó y con él, la renovación política, económica y social de la República Argentina, la cual se hizo sentir fuertemente. En el 2023 todo demandó un cambio radical y el año recién iniciado depara una gran expectativa, ya que los resultados arrojados hasta el momento hacen suponer que la situación económica encontrará su cause, aunque hay temas que seguirán bajo la lupa debido a las implicancias que podrían llegar a generar a futuro en la industria argentina.

Para hablar de todos estos temas, la presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Rafaela, Graciela Acastello, visitó la redacción de Diario CASTELLANOS, donde hizo una profunda reflexión de todo lo ocurrido y lo que vendrá por delante en materia de política-económica nacional y también de infraestructura en lo regional y local. Luego de una pequeña sesión de fotos para retratar el momento, Graciela tomó asiento en uno de los sillones de la redacción y enseguida, sin antes haber prendido el grabador y haber hecho una primera pregunta, comenzó a referirse a todo lo que dejó el paso del 2024, demostrando que su vida se encuentra totalmente atravesada por su rol como empresaria y dirigente en el sector industrial.

En primer lugar comenzó refiriéndose a los grandes aciertos del actual gobierno de Javier Milei, marcado por la estabilidad en la economía, la reducción de la inflación, la proximidad a la unificación de divisas, la libertad cambiaria, aunque tampoco pudo dejar pasar que el «ajuste no fue gratis» y que el bolsillo de los argentinos sintieron el impacto. En esa misma línea, Acastello admitió que uno de los grandes problemas que afrontan actualmente, no sólo la industria, sino también toda la economía en su conjunto es la alta presión tributaria, pero que pese a todo esto, «creo que la gran mayoría, por la intención de votos que sigue habiendo hacia el presidente, están confiando en que este cambio es para algo bueno, o es que para un cambio real en materia política, en la economía y creo que todos estamos confiando en eso».


Una atenta mirada hacia la apertura de importaciones

Además de la cuestión impositiva asfixiante que todavía presenta Argentina, la empresaria local admitió que hay otro tema que preocupa enormemente y responde puntualmente a la apertura indiscriminada de las importaciones, cuya situación «está afectando muchísimo a toda la industria y fundamentalmente a las pymes». Ahí reflexionó sobre la quita del impuesto país promesa que este Gobierno cumplió, pero que si bien esto abarata los insumos, también permite el ingreso de productos más baratos, con lo cual es un arma de doble filo. «Eso tiene un efecto muy nocivo para la industria nacional. Es lo que por así siempre se habla, el tema de poder abrir, pero el tema es cómo competís teniendo los costos que nosotros tenemos».

La dirigente local reconoció que esta apertura debería haberse dado por etapas y no de forma «tan abrupta», ante esta realidad es que a la fecha hay todo un universo de negocios que seguramente están importando, pero que esto también implica la aparición de nuevos actores que «antes no existían. Como que cada uno ya agarra para importar directamente, entonces ese tema es muy delicado, va a tener que haber un cambio fundamental en el costo argentino, llámese impuestos, llámese transporte, infraestructura en puertos, en rutas, autopistas, o sea tiene que haber un cambio muy significativo en los costos como para que podamos compensar ese desequilibrio que hoy tenemos con el exterior, hoy estamos con una falta de competitividad total», sentenció Acastello.

¿Dónde recortamos?

Esa es una de las preguntas que surgieron durante la conversación mantenida con la dirigente local, quien obviamente reconoció que hay varios aspectos para tratar, pero que muchas veces se hace imposible seguir ajustando y que incluso a lo que se atina es a una reducción en la rentabilidad, pero que, tal cual ya lo hemos comentado, todo tiene un límite. «Si queres seguir manteniéndote, seguir creciendo, seguir invirtiendo, tenés que tener un margen de rentabilidad razonable. Por otro lado, cuál es la decisión, lo que primero se te ocurre, a ver, yo estoy produciendo esto en el país, ¿qué hago?, ¿importo esta parte?, bajo los costos, ¿cómo?, y la solución que se te viene primero es importando», pero que esta definición tiene otras implicancias como quitar trabajo a otra empresa argentina que a lo mejor estaba produciendo ese mismo elemento, insumo, producto o lo que sea. «Esa cadena puede derivar en algo que yo pienso puede no ser tan bueno, la única alternativa, como te dije antes, es bajar abruptamente los costos nacionales y que podamos competir realmente».

En este mismo punto, la dirigente empresaria reconoció abiertamente que con China es imposible competir, e incluso saben que con China el mundo no puede competir. «En todos los países están poniendo trabas para los productos chinos, Estados Unidos quiere controlar totalmente las importaciones chinas, y nosotros tenemos una apertura total, entonces, no sé hasta dónde vamos a poder reaccionar las empresas más pequeñas ante esta apertura total, si no hay muestras de disminución de nuestro costo, es difícil».

Inversiones y financiamiento

En el final consultamos sobre lo que espera para el 2025 en materia económica donde puntualizó que ve un gran futuro en las industrias ligadas a la minería, el gas, petróleo y la energía, sobre todo con el RIGI, que permite inversiones en grandes proyectos, donde señaló que el primer proyecto aprobado salió en San Juan, con un emprendimiento fotovoltaico. «Creo que todas esas cosas van a hacer funcionar, pero me parece que van a funcionar determinados sectores. Puede ser que toda esa actividad genere en cascada, pero yo creo que hay otros que se la van a ver complicada. Entonces, no sé si el resultado final va a ser un aumento en el empleo o si se mantendrá. No me puedo imaginar esa ecuación».

En paralelo a esta realidad, Acastello consideró que lo fundamental ahora es que puedan ir apareciendo financiamiento. «Si esto ocurre, el campo se mueve muchísimo más, la maquinaria agrícola sin crédito no funciona. Ahora no hay Créditos como para que se entusiasmen la persona del campo para comprar maquinaria y renovar», aclaró e insistió en que este es uno de los temas fundamentales a poder rever por el Gobierno Nacional.

En este punto la empresaria sostuvo que actualmente argentina cuenta con un financiamiento que es del 6% del PBI, mientras que en el resto de los países ese porcentaje es del 30, 60, 80%, con lo cual «estamos lejísimos».

Ante este escenario, la referente del sector metalúrgico de Rafaela, brindó un claro ejemplo sobre la actualidad que se da en las empresas e industrias argentinas, las cuales a la hora de invertir en infraestructura, equipamiento o demás inversiones significativas, lo hacen bajo su propio capital, lo cual «no es normal. Si queremos inversiones a largo plazo, inversiones productivas, tiene que ser mucho más lo que se toma de crédito que el capital propio. Se consume el capital propio. Pero bueno, hoy no tenemos eso», finalizó Graciela Acastello, presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Rafaela.

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