Acastello asumió en el CCIRR con una apuesta a la integración regional y al diálogo con el Estado

La nueva presidenta propuso una institución más cercana a sus asociados y una mayor articulación público-privada para impulsar la competitividad. Tras su asunción, Acastello se transformó en la segunda mujer en conducir la entidad, recordó el legado de su padre, quien ocupó el mismo cargo hace 51 años.

Graciela Acastello asumió la presidencia del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región con una convocatoria a fortalecer la participación de los asociados, ampliar la integración regional y sostener un diálogo con el Estado que permita construir condiciones para el desarrollo empresarial. En su discurso ante la Asamblea General Ordinaria, celebrada este jueves, planteó que la capacidad de respuesta de la institución dependerá del compromiso conjunto de sus dirigentes, cámaras, comisiones y empresas.

“Queremos un Centro cada vez más representativo, más participativo y más cercano a sus asociados, que escuche sus necesidades pero que también se anticipe a los cambios y genere las herramientas necesarias para enfrentarlos”, expresó la nueva presidenta, quien sucede a Gabriel Corrado.

Su mensaje combinó las prioridades de gestión con una mirada sobre la trayectoria del CCIRR y el significado personal de asumir su conducción. Acastello definió a la entidad como una expresión de la identidad productiva regional, construida sobre el trabajo, el empuje y la capacidad de afrontar las crisis.


Desde esa perspectiva, puso especial énfasis en ampliar el alcance territorial de la representación empresaria. Manifestó su intención de seguir incorporando asociados de localidades que no cuentan con la infraestructura ni con los equipos necesarios para conformar entidades propias fuertes, de manera que sus necesidades también encuentren un espacio donde ser escuchadas.

La propuesta apunta a consolidar al CCIRR como una institución que abarque al conjunto de la región y reúna las realidades de sus distintos sectores productivos.

Un diálogo “franco, exigente pero constructivo”

Otro de los ejes del discurso fue la relación con el sector público. Acastello sostuvo que el fortalecimiento de la articulación público-privada resulta fundamental para generar políticas de largo plazo y mejorar las condiciones en las que se desempeñan las empresas. “El diálogo franco, exigente pero constructivo con el Estado, en todos sus niveles, es una herramienta indispensable para generar las políticas de largo plazo y las condiciones necesarias para desarrollarnos y ser verdaderamente competitivos”, afirmó.

También ratificó la continuidad del trabajo con entidades colegas y organizaciones de segundo y tercer grado, entre ellas FECECO, FISFE, ADIMRA, CAME, CAC y UIA. En paralelo, expresó su respaldo a las cámaras, comisiones y asociaciones que integran el entramado institucional del CCIRR, así como a los centros comerciales abiertos y al espacio joven.

En ese esquema, reconoció el papel del equipo técnico que encabeza la directora general, Tatiana Santori. Señaló que sus integrantes, aunque tienen menor exposición pública que quien ejerce la presidencia, constituyen una pieza fundamental para una buena gestión y les transmitió su confianza para la etapa que comienza.

La segunda mujer al frente de la entidad

Acastello dedicó un tramo de su intervención al significado de convertirse en la segunda mujer en presidir el CCIRR. Consideró que ese hecho trasciende lo anecdótico y expresa la evolución de la institución. “Es el reflejo de una entidad que evoluciona, que integra y que mira hacia adelante”, sostuvo. En esa línea, asumió el compromiso de ampliar las oportunidades de participación para otras mujeres.

“Asumo este rol con la conciencia de que estoy caminando sobre los pasos de quien abrió puertas antes que yo y con el compromiso de dejarlas aún más anchas para las mujeres que vendrán”, manifestó.

El momento más personal del discurso llegó con el recuerdo de su padre, quien asumió esa misma responsabilidad hace 51 años. Acastello evocó su dedicación a la entidad y su concepción del asociativismo empresario como una escuela que marcó su propio recorrido. “De él aprendí que estar aquí no se trata de ocupar un sillón sino de servir”, expresó. También recuperó una frase que vinculó con el desafío de su gestión la cual apunta a “tirar todos del mismo carro”.

Una convocatoria al trabajo conjunto

A partir de ese recuerdo, la nueva presidenta remarcó que la fortaleza del CCIRR reside en la participación colectiva y en la posibilidad de reunir las distintas miradas que conviven en la institución.

“Cada sector aporta su mirada, sus urgencias y sus saberes”, señaló. Por eso, llamó a trabajar en red, potenciar las coincidencias y acompañarse mutuamente para sostener el papel de la entidad en el desarrollo regional.

Acastello agradeció a Corrado por el acompañamiento durante la transición y a sus colegas de la Cámara de Industriales Metalúrgicos por haberla impulsado a incorporarse a la Comisión Directiva. También reconoció el apoyo de su familia y la confianza de los asociados.

El cierre retomó la convocatoria que atravesó su primer mensaje como presidenta, que apunta a seguir trabajando “codo a codo” para honrar la historia institucional y construir el futuro de las empresas, de Rafaela y de la región.

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