La llegada del papa León XIV a la Argentina, este domingo 8 de noviembre, marca un acontecimiento histórico para la Iglesia Católica. Se trata del segundo pontífice en visitar el país y de la tercera visita papal, después de las dos realizadas por Juan Pablo II durante la década de 1980.
La primera se produjo el 11 y 12 de junio de 1982, en plena Guerra de Malvinas. Juan Pablo II permaneció aproximadamente 31 horas en el país y encabezó celebraciones religiosas con un fuerte mensaje de paz.
Su segunda visita tuvo lugar entre el 6 y el 12 de abril de 1987, durante la presidencia de Raúl Alfonsín. En aquella oportunidad recorrió diez ciudades argentinas y presidió la Jornada Mundial de la Juventud en Buenos Aires, que reunió a cientos de miles de fieles.
Desde entonces transcurrieron 39 años sin que un Papa pisara suelo argentino. Incluso Francisco, nacido en Buenos Aires y elegido Sumo Pontífice en marzo de 2013, nunca regresó al país durante sus doce años de pontificado.
Ahora, León XIV rompe esa ausencia histórica con una visita que se extenderá hasta el miércoles 11 de noviembre e incluirá actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján.



