La gestión del gobernador Maximiliano Pullaro adjudicó la obra para la refuncionalización y ampliación del Hospital Rural N° 3-Samco de San Vicente, uno de los principales establecimientos sanitarios del departamento Castellanos. En las próximas semanas, el Gobierno Provincial comenzará los trabajos en el edificio de calle Belgrano, entre Iturraspe y General Paz.
La obra permitirá ampliar la capacidad de atención y adecuar las instalaciones a las necesidades actuales de pacientes y trabajadores de la salud, en una ciudad que depende del hospital público para su atención sanitaria y, en este sentido, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, remarcó que “cuando el sector privado no puede, cuando el Gobierno Nacional ‘se borra’, la atención a los ciudadanos la hace la salud pública provincial”.
La Provincia licitó la obra en julio, con un presupuesto oficial cercano a los $ 3.912 millones y la participación de 12 empresas oferentes. Tras completar el proceso de evaluación, el Gobierno Provincial adjudicó los trabajos a ICA SRL por $ 3.712.150.079,54, casi $ 200 millones por debajo de lo previsto, con un plazo de ejecución de 360 días.
“Esta obra expresa una decisión política del gobernador Maximiliano Pullaro de fortalecer la salud pública y darle mayor capacidad de respuesta en todo el territorio”, afirmó la ministra de Salud, Silvia Ciancio. Y agregó que “no pensamos este hospital solamente para San Vicente, sino como parte de un proyecto sanitario que busca fortalecer la atención en toda la región. Con más camas y servicios, vamos a ampliar las posibilidades de atención para los vecinos de esta localidad y de otras comunidades cercanas, para que puedan resolver más necesidades de salud dentro de la red, sin tener que trasladarse a otras localidades”.
Por su parte, el secretario de Obras Públicas, Marcelo Pascualón, señaló que “no solo vamos a refuncionalizar el edificio existente, preservando un hospital que forma parte de la memoria de la comunidad, sino que además vamos a sumar espacios para dar un salto en la calidad de las prestaciones y adecuarlo a las necesidades de la medicina contemporánea”.
Un hospital con mayor capacidad y mejores servicios
Uno de los cambios más importantes será el nuevo bloque de internación, con nueve habitaciones y capacidad para 18 camas, además de espacios para enfermería y para el personal médico. Con esta ampliación, el hospital triplicará su capacidad actual de internación.
La intervención también prevé la renovación integral del área de urgencias, que tendrá un ingreso independiente bajo un sector semicubierto y espacios destinados a shockroom, observación y enfermería. Esta reorganización permitirá separar la circulación de quienes llegan a una consulta ambulatoria, de quienes ingresan por una emergencia y de los pacientes que requieren internación.



