La inteligencia artificial dejó de ser una herramienta lejana para convertirse en parte de la vida cotidiana. Así lo planteó el especialista Andrés Rossi en una entrevista con REC Rafaela, donde abordó tanto las oportunidades como los desafíos que trae esta tecnología.
“Hoy llegó a todo el mundo, de forma gratuita, y eso es lo que cambia todo”, explicó. En ese sentido, remarcó que su impacto ya es transversal: “A mí me cambió la vida como a cualquiera que decida usarla”.
Trabajo: entre el reemplazo y la oportunidad
Uno de los puntos centrales fue el impacto en el empleo. Rossi reconoció que algunas tareas, especialmente las más básicas o repetitivas, están siendo reemplazadas: “En niveles de entrada, la inteligencia artificial hoy lo hace muy bien”.
Sin embargo, planteó que el escenario también abre nuevas posibilidades: “Si nos capacitamos, podemos generar nuevos trabajos. El desafío de países como el nuestro es justamente ese”.
Además, advirtió que el mercado laboral ya está cambiando: “El decisor está evaluando que quien entre a trabajar tenga que manejar estas herramientas”.
El desafío del periodismo y las “fake news”
El especialista también se refirió al impacto en los medios de comunicación, donde la velocidad de la IA puede ser un arma de doble filo. “Se usa la herramienta tan rápido que a veces ni se chequea lo que se publica”, señaló.
En ese contexto, destacó el rol clave del criterio humano: “El gran desafío del periodismo es validar las fuentes. Eso lleva más tiempo que publicar una noticia falsa, pero es fundamental”. Y agregó: “Creo que con el tiempo vamos a empezar a valorar más lo hecho por humanos, aunque utilicen estas herramientas”.
Jóvenes y educación: pensar más que memorizar
Consultado sobre el futuro de los jóvenes, Rossi fue claro: “Lo que va a necesitar el mundo es gente que sepa pensar”. En ese sentido, relativizó la elección de carreras tradicionales: “Lo más probable es que un chico de 15 años termine trabajando en algo que hoy no existe, con herramientas que todavía no fueron lanzadas”.
Siguiendo esta línea, recomendó priorizar la formación integral y el acompañamiento familiar: “El estudio ayuda a desarrollar el pensamiento. Y el contexto familiar es clave para poder equivocarse, aprender y avanzar”.
Uso responsable y datos personales
Otro aspecto que remarcó es el uso consciente de la tecnología, especialmente en relación a la privacidad. “Cuando algo es gratis, es porque algo de valor estamos entregando, generalmente nuestros datos”, explicó.
También advirtió sobre el uso de la IA en ámbitos sensibles: “Hay que entender que son herramientas de empresas privadas, con intereses propios”.
Deepfakes y estafas: los nuevos riesgos
Durante la entrevista se mostraron ejemplos de imágenes y videos generados con inteligencia artificial, capaces de modificar rostros, voces y escenas con gran realismo.
“Esto es increíble, pero también peligroso”, alertó Rossi, en referencia a las estafas que ya se registran mediante audios o videos falsos. “Hoy pueden imitar la voz de un familiar y generar una situación de engaño muy convincente”. Como recomendación, sugirió establecer códigos familiares de verificación y mantener el diálogo. “La contención y la comunicación son fundamentales”, afirmó.
Cómo empezar a usarla
Para quienes aún no utilizan estas herramientas, el especialista recomendó dar el primer paso sin miedo: “Hay que animarse, informarse y usarla en algo que nos guste. Eso facilita el aprendizaje”.
Además, invitó a la comunidad a seguir formándose: “En Rafaela hay talleres, universidades y espacios para aprender. Lo importante es no quedarse afuera, pero tampoco entrar sin pensar”.
Por último, dejó una advertencia: “Siempre que hablamos de inteligencia artificial, hay alguien vendiendo algo. Por eso es clave informarse y no tomar todo como una verdad absoluta”.
En un escenario de cambios acelerados, Rossi sintetizó el desafío: aprovechar el potencial de la inteligencia artificial sin perder de vista el rol humano, el pensamiento crítico y la responsabilidad en su uso.



