El tránsito vuelve a estar en el centro de la escena en Rafaela. Los accidentes se repiten, los horarios escolares generan congestión y hay esquinas donde los siniestros son frecuentes. En ese contexto, desde el Municipio aseguran que continúan reforzando controles, sumando tecnología y apelando a la concientización para intentar reducir la siniestralidad.
En diálogo con Diario CASTELLANOS, el secretario de Gobierno y Modernización, Germán Bottero, explicó cómo funciona el área de Protección Vial y Comunitaria, que actualmente cuenta con alrededor de 80 agentes municipales. No obstante, aclaró que ese número no implica 80 inspectores en la calle. “Es un universo de agentes que cumplen muchas tareas. No están solo cuidando el tránsito, sino que también realizan controles de comercio, intervienen en cuestiones vinculadas a caminos rurales, educación vial y toman exámenes teóricos para licencias de conducir”, detalló.
El funcionario remarcó que la ciudad ha crecido en cantidad de vehículos y en actividad económica, lo que genera una presión constante sobre la circulación diaria. “Tenemos muchas empresas, muchos comercios que necesitan abastecimiento permanente, y al mismo tiempo un parque de motos altísimo. Eso complejiza todo”, explicó.
Con el inicio del ciclo lectivo, uno de los focos principales vuelve a estar en los ingresos y egresos escolares, donde se produce una fuerte concentración de tránsito en franjas horarias muy marcadas. “Ahí reforzamos con nuestros inspectores y con el voluntariado de Defensa Civil, que nos ayuda a cubrir más escuelas”, señaló Bottero. Sin embargo, advirtió que el ordenamiento no depende exclusivamente del control estatal. “Vemos motos en contramano, motos sobre la vereda, padres que retiran chicos sin casco. Son conductas que tenemos que cambiar entre todos”, sostuvo.
Bottero también señaló que el Municipio trabaja con un mapa actualizado de “esquinas calientes”, es decir, puntos donde se repiten los siniestros. Muchas de ellas están ubicadas en el microcentro. “Hay esquinas con perfecta visibilidad donde igual se producen colisiones totalmente evitables. Muchas veces nadie quiere frenar y ahí se generan los choques”, afirmó. Según los registros oficiales, los viernes y los horarios escolares —especialmente al mediodía y a la tarde— concentran los picos más altos de accidentes, una tendencia que se agrava cuando las condiciones climáticas son adversas.
En ese marco, el funcionario insistió en que gran parte de los siniestros podrían evitarse. “La mayoría de los accidentes son por errores humanos o por no respetar las normas. Cruzar en rojo, exceder la velocidad, adelantarse por la derecha, no usar casco. Son cuestiones que la ley da por supuestas, pero que muchas veces no se cumplen”, expresó.
Ante la consulta de CASTELLANOS, en relación al accidente fatal ocurrido este lunes entre un camión y una motocicleta, Bottero se refirió también a la circulación de tránsito pesado, tema que volvió a debatirse en las últimas horas. En ese sentido, aclaró que la ciudad cuenta con una ordenanza vigente desde 2003 que regula el ingreso y circulación de camiones, con modificaciones posteriores. “El acompañamiento es obligatorio cuando coincide con horario escolar, entre las 11 y las 13.30 y desde las 17:30 hasta las 20.30. Fuera de ese horario, con hoja de ruta declarada, pueden circular habilitados”, explicó, remarcando que se trata de un esquema que lleva más de 20 años en funcionamiento.



