Ingredientes:
- 80 gramos de manteca
- 70 gramos de azúcar
- 1 huevo
- 60 gramos de avena en copos
- 170 gramos de harina
- 3 gramos de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 100 gramos de chocolate negro puro
Procedimiento
- Colocamos en un bol la manteca junto con el azúcar. Es importante que la manteca esté a temperatura ambiente para que se integre con facilidad. Mezclamos hasta obtener una crema suave y homogénea.
- Añadimos el huevo previamente batido y perfumamos con esencia de vainilla. También podes optar por ralladura de naranja o limón; en ese caso, lo recomendable es incorporarla desde el inicio junto con la manteca, ya que sus aceites se integran mejor en la base grasa. Mezclamos con una espátula de goma, sin sobre batir en exceso.
- Incorporamos los ingredientes secos: harina, polvo de hornear, una pizca de sal y la avena, que es protagonista en la textura final. Removemos hasta que la masa se vea uniforme, sin grumos, con consistencia densa pero cremosa.
- Trozamos una tableta de chocolate con la ayuda de un cuchillo o utiliza chispas de chocolate negro si preferís un acabado más prolijo. Integramos el chocolate a la masa y mezclamos suavemente.
- Forramos la canasta de la freidora de aire con papel vegetal, ajustando bien las esquinas para evitar que se quemen durante la cocción. Con una cuchara de helado, o con dos cucharas de sopa, formamos porciones circulares de masa y colocamos en la canasta, dejando una separación de unos cuatro dedos entre cada una, ya que van a crecer al cocinarse.
- Cocinamos a 180 °C durante unos 8 minutos o hasta que las galletas se vean doradas y se despeguen con facilidad del papel. Si aún no están listas, alargamos unos minutos más la cocción hasta alcanzar el punto deseado.


