Nada detiene a Marc Márquez en su objetivo por volver a ser el mejor de MotoGP y alcanzar un nuevo título mundial, ahora con Ducati. El piloto de Cervera pudo revertir en el circuito de Misano, escenario del Gran Premio de San Marino, el «desliz» del Sprint sabatino cuando perdió estabilidad y cayó al lograr fugazmente la vanguardia, y este domingo consiguió su 73° triunfo en la división mayor del Campeonato Mundial de Motociclismo y con ello afirmarse en la cima del campeonato, acortando los pasos para calzarse la corona en el fin de semana del GP de Japón.


