El Concejo Municipal de Rafaela aprobó este jueves la derogación del viejo Código de Faltas y la puesta en vigencia de uno nuevo, que reemplaza a la normativa vigente desde la década del ’70. El proyecto, impulsado por el concejal Augusto Rolando, fue el resultado de un extenso proceso de trabajo y consenso que involucró a jueces de faltas, funcionarios municipales, representantes del Colegio de Abogados y la Universidad Católica de Santiago del Estero.
“Hoy logramos aggiornar el Código de Faltas, que es central para la ciudad. Regula desde cuestiones de tránsito hasta habilitaciones comerciales, la limpieza de espacios públicos o el cuidado de terrenos baldíos. Era un documento que se había quedado atrás, con artículos que ya no tenían anclaje en la realidad e incluso con disposiciones que hoy serían inconstitucionales”, explicó Rolando tras la aprobación.
El nuevo Código incorpora cambios de forma y de fondo. Entre los primeros, una redacción clara y actualizada; y entre los segundos, la incorporación de nuevas tecnologías para la notificación y el control de infracciones, en sintonía con el funcionamiento actual de los juzgados de faltas.
En materia vial, uno de los puntos más destacados, se habilita la utilización de cámaras de videovigilancia e inteligencia artificial para el control del tránsito. “Queremos vivir mejor y respetar las normas. Muchas veces vemos en la ciudad vehículos que pasan en rojo o conductas que ponen en riesgo la convivencia. Ahora tendremos un marco normativo que permite utilizar las herramientas de control que ya tenemos, como el centro de monitoreo urbano, que se está ampliando con nuevas cámaras e iluminación”, señaló el edil.
Rolando destacó además el carácter colectivo del proyecto: “Este trabajo no es solo mío. Participaron los cuatro jueces de faltas de la ciudad, el fiscal municipal, la Secretaría de Gobierno, profesionales del Colegio de Abogados y de la universidad. Cada uno aportó su mirada y eso permitió enriquecer el texto que hoy fue aprobado”.
El concejal consideró que esta sanción es “la culminación del trabajo más complejo de mis dos años de mandato”, y confió en que el nuevo Código “va a ayudar mucho a ordenar la ciudad y mejorar la convivencia de todos los rafaelinos”.
Con la aprobación de este nuevo marco normativo, Rafaela deja atrás más de cincuenta años de vigencia de un Código desactualizado y se proyecta hacia un modelo de control ciudadano basado en la modernización, la tecnología y el respeto a los derechos constitucionales.



