En medio de la polémica por la creación de un nuevo curso de primer año en el Colegio «Nacional de Rafaela», el Ministerio de Educación de la Provincia salió a explicar los motivos que fundamentan la decisión. Mariela Bosio, subsecretaria de Educación Secundaria, dialogó con Diario CASTELLANOS y remarcó que se trató de una medida necesaria para garantizar el derecho de los jóvenes a acceder a la educación secundaria en tiempo y forma.
«Este año en particular, en la ciudad de Rafaela, todavía tenemos una situación con estudiantes que estaban en lista de espera para primer año. Nos referimos a quienes terminaron séptimo grado el año pasado, en años anteriores o incluso quienes repitieron primer año. Esa es la condición de ingresante», explicó Bosio.
La funcionaria destacó que, ante esta demanda insatisfecha, el Ministerio evaluó los recursos disponibles -tanto edilicios como humanos- y resolvió, junto con la Delegación Regional III y los supervisores, habilitar un nuevo curso en el turno tarde de la «Escuela N° 428».
«La escuela ya tiene funcionamiento por la tarde, pero con un solo curso. Además, cuenta con un vicedirector y un preceptor disponibles para atender otro grupo. Por eso se definió avanzar en esa sede», indicó.
Rechazo de la comunidad educativa
La noticia no fue bien recibida por parte de algunos sectores de la comunidad educativa del «Colegio Nacional». Padres, docentes y hasta el centro de estudiantes manifestaron su malestar por no haber sido informados con mayor antelación o consultados previamente. Incluso se presentaron notas formales a la Delegación Regional.
Bosio se refirió directamente a estos reclamos: «Lamentamos que no se haya entendido el objetivo. Las escuelas están para los estudiantes. Todos los chicos tienen derecho a estar en la escuela y es nuestra obligación como funcionarios públicos garantizar ese derecho. ¿Por qué no estar de acuerdo con que una escuela crezca? ¿Por qué no celebrar que 30 chicos más puedan estar en el «Nacional» y no queden en lista de espera?».
La subsecretaria también reconoció que los tiempos no fueron ideales, pero los justificó: «No podíamos saber con exactitud cuántos estudiantes quedaban sin vacante hasta que no terminaron las mesas de exámenes de febrero. Ahí recién tuvimos el número real y actuamos con rapidez para resolverlo».
Diálogo, empatía y construcción colectiva
Por otra parte, la funcionaria aseguró que desde el Ministerio están en diálogo con el Equipo Directivo del colegio y también con los nuevos ingresantes. «Hoy vamos a estar reunidos con el equipo docente, directivo y con los estudiantes. Todo ya fue comunicado formalmente. Incluso llamé personalmente al director para avisarle. Esto no es una imposición arbitraria, es una Política Educativa para resolver un problema real», sostuvo.
También se dirigió a los estudiantes que se manifestaron en contra de la medida: «Todos los que hoy están en una escuela, alguna vez fueron nuevos. ¿Podemos realmente decir que no queremos que otros ingresen? Tenemos que trabajar la empatía, la convivencia, el respeto por los otros y por el derecho a estudiar».
¿Habrá más cursos en el futuro?
Ante la posibilidad de que la demanda siga creciendo, Bosio no descartó habilitar nuevos cursos en otras escuelas si fuera necesario. «Siempre estamos revisando los recursos disponibles. El objetivo es claro: que todos los estudiantes estén en las escuelas. Luego, analizaremos cómo y dónde. Si hay que abrir más cursos, se hará, en función de los espacios y los docentes disponibles», dijo.
Por otra parte, en cuanto a los recursos humanos y no docentes, la funcionaria aclaró que se trabaja permanentemente en la optimización. «Nos encantaría tener diez porteros por escuela, pero sabemos que eso no es posible. Por eso hay que administrar bien lo que tenemos y seguir gestionando. Todos -docentes, directivos, porteros, funcionarios- somos parte del sistema. Cada uno desde su lugar debe trabajar con ese objetivo común», expresó.
«Esto no es castigo, es una oportunidad»
En el tramo final de la entrevista, Bosio rechazó versiones que sugerían que la medida era una forma de «castigo» al «Nacional». Escuché a algunos decir que esto es castigar a la escuela. Todo lo contrario. Es reconocer que muchas familias quieren que sus hijos estudien ahí. ¿Por qué no verlo como un premio al trabajo que se hace en esa institución? manifestó.
«Estamos haciendo todo lo que podemos para que todos los chicos estén donde deben estar: en la escuela. Esto viene a resolver un problema, no a crear uno. Y les pedimos a todos colaboración, compromiso y empatía», concluyó.



