El estado de desidia y abandono que se observa en toda la superficie del Complejo Ambiental implica un claro retroceso en materia de gestión de residuos dentro de la ciudad. Alambrados caídos, pastos crecidos, falta de control en los caminos de acceso y un verdadero basural a cielo abierto; retratan la calamitosa realidad en el que se encuentra actualmente.
En su obra «La ciudad y los residuos», el geógrafo y sociólogo británico David Harvey, plantea a la gestión de los residuos como un aspecto clave de la planificación urbana, debido a que implica la coordinación de una serie de actividades y servicios que afectan directamente la calidad de vida de los ciudadanos. En este sentido, no sólo es una cuestión de higiene y salud pública, sino que también tiene implicancias económicas, sociales y ambientales las cuales encierran un proceso político de distribución de recursos por parte, en este caso, del Ejecutivo Municipal. Todos estos elementos hacen de la gestión de residuos un aspecto clave para la planificación urbana y la proyección ambiental de la ciudad y ponen en jaque la falta de acción del Municipio para atender el estado de situación.

En recientes declaraciones dentro del Concejo Municipal, la edil María Paz Caruso (Lic. en Comunicación Social y especialista en Comunicación Ambiental), se refirió al tema y sostuvo: «Una vez más tenemos que traer malas noticias con respecto a lo que está pasando en el Complejo Ambiental. Todo está peor, cada día peor. Entregamos un tractor cero kilómetro en 2024 y hoy está destruido por la falta de capacitación y cuidado. Lo que más me alarma saber es que fuimos referentes de gestión ambiental y en la actualidad, el modelo ambiental de Rafaela está terminado. Por todo ello, pedimos al Intendente que se comprometa y ponga a sus funcionarios a trabajar allí».
En relación con todo ello, nos preguntamos, ¿qué consecuencias puede traer este abandono por parte del Ejecutivo Municipal para la proyección de la ciudad en materia ambiental? ¿Cuáles son las acciones que llevará adelante el Municipio para dar respuesta a este desorden en la gestión de residuos? ¿Qué respuestas recibirán las familias que trabajan en las cooperativas de reciclado de residuos frente a este escenario de dejadez por parte de las autoridades municipales?

La violencia dentro del Complejo
Como adelantábamos al comienzo, a este escenario de negligencia se suman episodios de violencia dentro de los límites del Complejo Ambiental. El más reciente ocurrió hace poco más de una semana y tuvo como protagonistas a personas ajenas al predio, quienes llevaron adelante un conflicto por la recolección de residuos que llegó al punto de involucrar armas blancas. Este hecho, se suma a otras situaciones similares que vienen ocurriendo en el lugar, y que, en su mayoría, tienen que ver con la disputa entre estas personas por alimentos, elementos de valor como el cobre, entre otras cosas. La regularidad de estos conflictos se ve favorecida por la falta de control municipal sobre los accesos y también, por la falta de visibilidad del predio debido a su distancia con el resto de la ciudad. Además, algunos testimonios afirman que se han podido vislumbrar algunas viviendas precarias construidas en la parte superior de la celda de residuos, las cuales funcionarían como reparo del sol al momento de llevar adelante la separación de residuos. La reproducción de estos conflictos día a día genera malestar entre los vecinos y trabajadores del sector, debido a la situación de exposición y vulnerabilidad que sufren en sus tareas cotidianas.
En síntesis, a los planteos de Harvey sobre la importancia de una eficiente gestión de residuos para la planificación urbana de una ciudad, podemos sumar los de Henry Lefebvre en «El Derecho a la ciudad» (1968). Según el filósofo y sociólogo francés, «la ciudad es un espacio de producción y reproducción de la vida, pero también es un espacio de degradación y deterioro que produce una contaminación irreversible». Cincuenta años después, afirmamos más actualizadamente que sin sustentabilidad no hay un futuro saludable, ya que justamente la falta de una eficaz administración de servicios básicos como la gestión de residuos, es una de las formas más representativas de esa degradación.
Luego de 15 meses de gestión luego del cambio de Gobierno, cabe preguntarse si este deterioro no significa lisa y llanamente el abandono de una política de estado que supo distinguir a la ciudad, y que costará muchísimo recuperar.



