Lionel Messi dejó su huella en el torneo de fútbol infantil de Ben Hur de Rafaela a los 11 años, cuando jugaba para Newell's y fue justo un año ante de viajar a España. Aníbal Carrizo, utilero del club, recuerda con cariño aquellos días y revela detalles sobre el pequeño Messi, quien aún no revelaba su destino como el mejor jugador del mundo.