Fue en la catedral porteña y la presidió Mons. García Cuerva. Participaron personas que lo conocieron y que impulsan la apertura de la causa de canonización.
Destacó el párroco Mugna durante la homilía en la misa por los 40 años de la muerte del primer Obispo de Rafaela. "Se animó a hablar en tiempos donde hablar significaba muchas veces la persecución", graficó sobre la época en que fue Arzobispo de Santa Fe.
Fue un innovador, un reformador, una persona poco apegada a las formas rituales y sí muy cerca de quien debía estar cerca: el pueblo, la gente, los más necesitados. Frontal y vehemente, pero a la vez tierno; uno no podía permanecer indiferente luego de escucharlo y de tratar con él.