Cuidar a una persona mayor implica mucho más que asistirla en sus actividades cotidianas. Requiere conocimientos, sensibilidad, compromiso y, sobre todo, comprender que detrás de cada tarea hay una persona con una historia, necesidades y derechos que deben ser respetados.
Con esa mirada, 60 personas finalizaron la capacitación “Formación gerontológica: fortaleciendo cuidados y capacidades”, impulsada por la Municipalidad de Rafaela.
La entrega de certificados marcó el cierre de seis meses de aprendizaje y formación, en una edición que alcanzó el mayor número de egresados desde la puesta en marcha de esta iniciativa. A lo largo del recorrido, 18 profesionales de distintas disciplinas compartieron conocimientos y experiencias, combinando contenidos teóricos y prácticos para fortalecer las capacidades de quienes se desempeñan o buscan desempeñarse en tareas de cuidado.
La propuesta abordó el acompañamiento de las personas mayores desde una perspectiva integral. Esto significa entender que cuidar no es solamente atender cuestiones sanitarias, sino también prestar atención a las necesidades emocionales, sociales y afectivas, respetar la autonomía y contribuir a que cada persona pueda mantener su calidad de vida.
En ese sentido, la secretaria de Desarrollo Económico, Innovación y Empleo, Patricia Imoberdorf, destacó el valor de la capacitación y su impacto tanto en quienes participaron como en la comunidad.
“Esta formación tiene un doble valor. Por un lado, brinda herramientas concretas para que más personas puedan capacitarse y ampliar sus oportunidades laborales. Por otro, contribuye a mejorar la calidad de vida de nuestros adultos mayores, promoviendo un cuidado responsable, humano y profesional”, expresó.
Asimismo, remarcó la importancia de acompañar el envejecimiento desde una mirada positiva, que promueva la autonomía, la participación y la integración de las personas mayores en la vida comunitaria.
Capacitar para cuidar y generar oportunidades
La formación también representa una oportunidad de inserción laboral en un ámbito cuya demanda crece junto con las necesidades de cuidado de la población.
En este marco, la Municipalidad cuenta con un Registro de Cuidadores de Adultos Mayores, integrado por personas capacitadas para brindar acompañamiento y asistencia sanitaria y social en domicilios o espacios de residencia permanente o transitoria.
El registro funciona como una herramienta de vinculación entre quienes necesitan servicios de cuidado y quienes cuentan con formación para ofrecerlos, al tiempo que contribuye a reconocer y profesionalizar una tarea fundamental para muchas familias.
Los 60 certificados entregados representan mucho más que la finalización de un curso: son nuevas personas preparadas para acompañar, asistir y mejorar la vida cotidiana de otras. Una formación que pone en valor el trabajo de cuidar y que busca dar respuestas concretas a una necesidad cada vez más presente en la comunidad.



